Tomadura de Pello

Author: Ilá Al-wálad /


Esta vez trataré de ser honesto, tengo ganas de escribir un relato, un relato corto, tengo el tema. Tengo más de un tema, digamos, por ejemplo, me revuelve la cabeza trabajar una trama que disuelva el tiempo, como dice ludo, todos los días son lunes y los meses son marzo. Pero no sólo eso, pretendo escribir un cuento magistral, total, uno que sirva de ejemplo para jóvenes descontentos, que los conecte a la totalidad, que subvierta todos los valores a la vez, que sea imposible para la crítica, que llene de júbilo a los lectores, que los descoloque. Sí, lo sé. Mucha pretención para un aprendiz sin maestro, pero da igual, total, si los designios me han señalado a mí como el heredero milenario de la palabrería desbocada, debo confiar, sin más, en lo que salga.


Un niño visita un pueblo, un valle en los Andes, con su madre y su prima. El niño había estado un año antes en aquel lugar, con su primo y el hijo de su primo. Ahora recorre las calles con su madre, mostrándole los rincones en que estuvo, ¿no es hermoso? ¿No les parece una trama maravillosa? Un niño que recuerda lo que vivió junto a otro niño que no puede olvidar lo que vivió junto a los niños. Está retorcido no. Sí, pero sigamos.

Julio recorre nuevamente el paisaje que antaño albergó la algaravía paranóica de sus sueños. Está en la plaza, mira la pileta con los duendecillos y los pezcaditos de colores. Se se ve en el agua, oye voces lejanas, pide un helado. Lleva a su madre a la tienda y compran un jugo. Luego descienden por un callejón que desemboca en la isla, en aquella isla utópica en donde existió, alguna vez, una zona temporalmente autónoma. El viaje lo hicieron en bus, desde Valparaíso. Talasita llegó un día antes de la partida, con su mochila al hombro y un saco de dormir. Tiene 5 años. Julio se encargó de la tetera y la parrilla. Partimos, con rumbo fijo pero nomadeando. Al valle, al río. A la montaña.

La trampa del cuento es sencillamente compleja, un destino: Pisco Elqui. Un viaje que ocurre tres veces. ¿Han oído el acertijo del abuelo el padre y el hijo? ¿No? Que pena porque yo no me lo sé de memoria como para reescribirlo, pero ahí está todo. En ese acertijo está toda la magia del relato total que escribo.

El relato debería narrar el viaje de Julio(10 años) al Valle del Elqui. El primer viaje. Contar por ejemplo que acamparon en un erial sin pedir permiso, que por la mañana hicieron una fogata y cocinaron su propio pan –se puede aderezar con descripciones mínimas, como la recolección de la leña, el frío matutino, que si bien por la mañana está de día el sol no aparece hasta después de las nueve y media, debido a la altura de la montaña, etc.- que al otro día se fueron a un camping cerrado y que por casualidad se encontraron con el hijo del dueño, quien los autorizó a quedarse un par de noches sin pagar. Que ahí había un río canalizado para los viñedos del terrateniente, que lo usaron de tobogán. Que vieron una culebra dos veces, la culebra yendo río abajo la primera. La segunda culebra engullendo a un pajarito, también flotando río abajo, la persiguieron. En fin. La historia, o más bien las historias, el entrecruce de éstas, debe detonar en un momento en que todo pase y sea lo mismo al mismo tiempo. ¿Se entiende? La historia oculta debe aflorar por entre las matas, las malezas, del argumento. No se espere que todo sea claro a modo de coger la fruta del árbol. No. No puede ser evidente. Sabemos que el río fluye, pero no sabemos donde emerge la vertiente, y tampoco sabemos si en la vertiente o en el río está lo que buscamos, que sería el final desquiciador. La solución del acertijo. ¿Me siguen no? Recuerden que esto no es más que un gesto de abrupta honestidad, que por vez primera, yo, el elegido para contar esta historia, estoy dando las claves de la confección total de un texto total, en donde todo se entrecruza y todo se subvierte al final del cuento. Un cuento corto eso si.

Lo que de verdad no importa es el orden de los acontecimientos, pero debemos ser minuciosos, narrar todos los hechos para que aparezca claramente el significado del gesto escritural. Decíamos que mientras esperaban a orillas de la carretera por algún vehículo que los llevara a dedo hasta Vicuña, uno prendió la grabadora y comenzó un levantamiento. Un levantamiento consiste en recolectar lo que quiera decir alguien, imágenes orales de un personaje -por ejemplo. Las impresiones, las sensaciones, pensamientos, quejas, chistes, secretos. Así, la suma de los levantamientos generó una bitácora oral del viaje, que fue escuchada a la vuelta.

Durante la espera, llegó un tipo y dijo que si queríamos hacer una peguita. Qué hay que hacer. Levantar una tonelada de cemento dos veces, la paga era de diez lucas. Fuimos a ver. Nos pareció que era poco. Le exigimos cinco lukas para cada uno, se negó, amagamos con irnos. Está bien, empiecen.

Terminamos agotados, hicimos la pega en dos horas, luego cogimos un bus directo a P. Elqui. Esa anoche acampamos en un erial sin pedirle permiso a nadie, nos aseguramos que la carpa permaneciese invisible a los ojos de los comentarios y nos fuimos a tomar un vinito a la plaza. Al borde de la pileta.

La llevó al río, cruzaron el puente y ahí mismo quiso contarle que desde allí se lanzó al agua. La madre escandaliza lo recriminó. Pero cómo Julio, dónde estaba tu primo. No sé por ahí, con el italiano. ¿Y Talasita? No se tiró, le dio miedo. Si la madre hubiese visto, en todo caso, el río más arriba, a la altura de Cochiguaz, y se hubiese percatado de las peripecias que tuvieron que hacer para llegar al lugar de las fotos, y si hubiese presenciado el deslizamiento de J por la roca gigante, que casi le cuesta la vida, uff, nos mata a todos.

Hasta aquí todo bien. La narración debería empezar a conducir al lector hacia el final, pues nuestra intención es manufacturar un cuento corto, por respeto al lector de acuerdo con el escritor que huye hacia adelante. El problema es que según un par de próseres del relato, lo importante es visualizar el final del texto desde el comienzo. Saber desde donde empezamos y hacia donde nos dirigimos. Lamentablemente en este arrebato insólito de honestidad, carecemos de tamaño requerimiento. ¿Qué hacer entonces? Continuar, desde luego.

Meses antes del viaje, botado en la calle o en algún rinconcito de esos en donde se publican anuncios domésticos, como busco compañero de apartamento, necesito alguien que quiera pasear perro Grandanes o gato perdido, pelaje negro, ojos verdes, etc. J recogió un papelito con la siguiente inscripción : Se ofrece cuenta cuentos, chaman y charlatan locombiano. Come tres veces al día, bebe vino y fuma mucho. Interesados escribir...
No lo pensaron dos veces y mandaron a pedir a semejante criatura.

Les toco esperar, por cierto, más de la cuenta, pero a ninguno le importó, pues el paisaje era maravilloso, el viento fresco y cerca del río había bastantes higos secos que recoger. Se mojaron las patitas, llenaron las botellas con agua helada y continuaron sentados a la espera de que el brebaje hiciera efecto. A los noventa minutos comenzaron prodigiosas modificaciones funcionales de nuestras mentes. Y nuestro demente acompañante alzó la voz mirando a R directamente al corazón.

-¿Eres tú adivino? ¿Has anunciado eventos futuros mediante la lectura de augurios, interpretando sueños o trazando figuras en el agua? ¿Has adornado con guirnaldas de flores los sitios donde hay ídolos? ¿Has chupado la sangre de otros? ¿Has caminado durante la noche convocando la ayuda de los demonios? ¿Has bebido o se lo has dado a beber a otros para descubrir secretos o el lugar donde se encuentran objetos perdidos o robados?

Y R sin explicarse de a donde salieron sus palabras respondió:

-Me habría gustado, y estaba esperando … Aprendí muchas cosas acerca de mí mismo y de mi trabajo interior… Comencé a cobrar conciencia y era inconcebiblemente maravilloso percibirla y estar cerca de ella. El mundo estaba tan lejos de Dios, y todo era más importante que volver... Pero vi como creamos el fiasco nuclear para amenazar la existencia del planeta, como si fuera sólo a través de la amenaza de la aniquilación completa como la gente podría despertar y comenzar a preocuparse por los demás, una piedra, una flor, un insecto.Maravillosamente libre y despejado. Llegando a este punto R prendió fuego a una antorcha de palmera y se la pasó a J y este a M. Abrieron el círculo eternamente abierto y ausente, la comunicación total sin palabras, el imperio de Khaos, la re, la re, la realidad. Miraron la constelación del dragón hasta que la planta los poseyó completamente y el silencio desconocido de las alturas hechizó sus pasos y sus pensamiento y sus sentimientos sensacionales se desbocaron en una orgía salvaje con la prostituta del infierno, Ku, la mujer diablo del culto de la Serpiente Negra, quien los cuidó hasta que el sol los bañó de clara mañana recordándoles que el camino es lento.

El viaje es largo y las piruetas varias. Las paradojas se nos aferran y la lectura se hace cara a los ojos del que recuerda, ¿no es verdad acaso, que lo que llegamos a imaginar siempre existe, de otra forma, en otro lugar y en otro tiempo, nítido y lejano, igual que en sueños?


En el corner está tu suerte

Author: Ilá Al-wálad /


  • Lo primero que dijo fue: cuando vuelva a Chile me compro al toque su par de cañones, uno pa cada lao, shh, como están loh cabroh ahora, y a mí ya nadie me conoce. Luego prendió el porro y yo fumé hasta que la tripa se regocijó.
  • Manolete, el viejo, Manuel. Juega de líbero. Es bueno el hombre a sus cincuenta años. Corre todavía, la toca con clase, viene de Placeres. Acá lleva quince años, quince largos años de ilegal en tierra santa. En Chile nunca trabajó. Que de qué vivia, meneando anfetas.
  • -Cualquier monto, también su yerba, pero después esas pepas que le recomendaban al guaton para bajar de peso la llevahan. Así que asi. El tarro traía como treinta y yo las movía a gamba cada una. Me hacía cualquier monea. Pero teníai que estar vivo, no podí pedirlah siempre en la misma farmacia, no vih que tienen contáo cuanto tarro le venden a cada cual. -Con cheque médico.
  • Manolo es del puerto, de Valpo, de Placeres. Trabaja de albañil o algo así. Ayer llegaron los tombos a pedirle los documentos que no tiene y como buen chileno, saco su carné que le dieron en la embajada y tenga. -De Chile. -En Suramérica, al lado de Argentina, Perú y Bolivia. –Si. Ahora si que me fuí –se dijo antes- pero con eso se salvó.
  • De aquí se va a donde un camello a comprarse una barrita de hachís. Llegando a la casa comerá algo, se echará en la cama, se fumará otro weno viendo tele o alguna porno en dvd. Mañana por la mañana terminará el techo del local que compone.
  • Hace quince años que no vuelve, se ve bien, toadavía corre. Sale con una mujer ecuatoriana que cuida toda la semana a un muchachito con todos los males mentales que Ud. se imagine. Lo pasea en silla de ruedas por el parque, bien amarrado. Yo lo he visto, pero no le he hablado, no cacha una, pobrecita su madre.
  • Después de la pichanga, sin preguntarme, me invitó un completo en ayuya y su chela. Le agradecí de adentro. Si todo anda bien, lo veré el sabado a las tres, como siempre.

Madre Puertas Afuera

Author: Ilá Al-wálad /

Y bueno, hoy me encomendaron traducir una sinopsis de un documental y sus detalles filmicos. Como la traducción es mía, me apropio de la traición y publico. Pues no por escases de Músculos dejaremos de amar el ver fugarse los crepúsculos. Besos.



En 1990, Marisa Villozial de 22 años, recientemente divorciada y viviendo al borde de la miseria, dejó a su hijo de tres y a su bebita de casi un año junto a sus padres en Bolivia, para viajar al oriente en busca de nuevos horizontes. Pasó 15 años realizando uno que otro trabajo en Israel, mandando su salario a casa, siguiendo el crecimiento de sus hijos solamente por medio de periódicas llamadas telefónicas.

En febrero de 2005, Marisa regresa a Bolivia para reunirse con sus hijos y familia; para intentar convertirse en una verdadera madre. El retorno a Cochabamba fue muy emotivo y enojoso. Sus niños, ahora jóvenes de 16 y 18 años, reaccionaron bastante apáticos por no decir hostiles para con Marisa. Ambos insistieron en llamarla tía en vez de mamá, reusándose a escucharla o a pasar tiempo con ella. La casa soñada para albergar el reencuentro, con el dinero que ella envió, resultó ser no más que el esqueleto de una construcción. Con lágrimas en los ojos se dio cuenta del engaño: el dinero enviado a su padre había sido despilfarrado.

Pero la Telenovela no acaba allí. Marisa pronto se da cuenta de que sus padres están dispuestos a todo con tal de separarla del amor de su vida: Alfredo. Un trabajador boliviano en Israel, con quien vivió y trabajó durante siete años en Tel Aviv. Alfredo regresó seis meses antes, con el sueño de empezar una vida junto a Marisa en Bolivia. Sin embargo, los padres de Marisa se opusieron al romance, alegando que aquel hombre no es más que un engatusador tratando de apoderarse del dinero de una sola, y desesperada mujer. Los padres de Marisa le dejaron bien claro que si ella pretende vivir con Alfredo, mejor se olvide de su familia, hijos y las propiedades –la casa y un terreno que Marisa costeó y que están inscritas a nombre de su padre-.

Su primera semana en Bolivia la dejó destrozada, confundida, con el corazón partío y deseando no haber salido nunca de Israel. Nosotros decidimos volver en un año, en febrero del 2006, para ver si el tiempo ha tenido éxito en sanar el dolor, y si Marisa y su familia se han adaptado a las nuevas circunstancias.

El filme está compuesto de escenas documentales en tiempo real, con muy pocas entrevistas. Pudimos filmar momentos auténticos, tanto para ella como para nosotros.La variedad de escenas incluye la rutina diaria de Marisa en Israel, trabajando desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche. Una última visita a la tumba de Cristo en Jerusalén, pidiendo la bendición de un cura que le prometió que el señor de Tierra Santa la acompañaría a Bolivia. Largas esperas en aeropuertos llenas de tensión, hasta que finalmente oímos al piloto decir "39 minutos para Cochabamba". En tierra, la reunión podría pudo ser feliz, pero su hijo no salió a abrazarla hasta que su abuelo se lo ordenó. Es entonces cuando nos percatamos que el encuentro no va a ser el clímax de la historia, tan sólo el comienzo. Ante la casa inconclusa y la gigantesca pila de ladrillos inútiles, su mirada se paralizó llenándose de lagrimas, mientras probablemente pensaba que nunca tendrá el dinero para terminarla y vivir en ella. Una fiesta de bienvenida en casa de Alfredo la encuentra sonriendo y bailando por primera vez después de mucho tiempo. El habla de sus sinceros sentimientos y de sus intenciones de conocer a los padres de Marisa, sin embargo, las sonrisas se congelan cuando oímos decir a la madre de Marisa que prefiere matarlo e ir a la cárcel antes de permitirle quedarse con su hija y su dinero. Ella lo dejó claro, ¿Alfredo o los niños?
En Cochabamba hay una estatua de Jesús Cristo; el Cristo de la Concordia, la más alta del mundo, a la cual sube en un día lluvioso para ver de cerca y buscar la tranquilidad y el consejo prometido en Jerusalén. Es allí donde termina la primera parte del filme.

Conocimos a Marisa diez años atrás. Ella limpiaba la oficina de la productora cinematográfica en la cual trabajamos diariamente. Ella, siempre callada y eficiente, siempre limpiando, siempre ordenadamente y plácida. Escuchamos rumores de que tenía hijos y de que mandaba la mayoría de sus ingresos a su familia en Bolivia. Pero nunca preguntamos. Quizás no queríamos saber. Al comienzo del 2005, Marisa nos contó que su tiempo en Israel se había acabado y que anhelaba su hogar y a sus hijos. Tal como nos narró su historia, su dolor y su anhelo nos quedaron claro, y nosotros como realizadores de cine, pensamos cómo el drama personal de Marisa podría tocar el corazón de tantos y desafiar la conciencia de quienes desconfían en la labor de los inmigrantes sin querer conocer el verdadero precio que esto conlleva. Su historia es una historia real del drama familiar que refleja los poderosos y dolorosos temas de la globalización: pobreza, preservación de la cultura, alienación y displicencia en la nueva economía global, así como la apremiante situación de los "temporeros internacionales". Creemos que su historia demuestra los extremos individuales ante la necesidad de salvar a sus familias –y a veces salvándose y perdiéndose ellos mismos en el acto.

Dos

Author: Ilá Al-wálad /

* *

Sinceramente, el estado de su salud no evoluciona. Digamos que aun se encuentra en el limbo, esperando que la luz del sol lo despierte. Fue una noche intensa, pero sin extravagancias, sólo que esta vez el éxtasis de su aventura lo encadenó al ritmo de los muertos.¿Qué de cuales muertos te hablo? Escucha.
Resulta que cada mañana, mucho antes de que te despiertes, ya están ahí, unas figurillas criaturillas venidas de otro mundo, vigilando el comportamiento de tus pasos. Te levantas y hacen un recuento a viva voz de tus quehaceres, de lo que debes hacer hoy en tu cotidianidad. Tú no te das cuenta, pero te hablan a ti, no piensas que los escuchas pero las vocecitas te llaman, te dirigen el ritmo, te advierten del tiempo desperdiciado en tus divagaciones. Van acomodando tu día a su antojo. Que pone a hervir agua para un café, que tienes hambre –te preguntan y tú respondes. Pues el café está listo, que vístete, que ayer dejaste pendiente tal cosa, que hace frío, que el día está húmedo como las comisuras de tus sueños, que el alba se aleja y ya se hace tarde.
Tarde para qué. Para iniciar el día. ¿Pero es que acaso el día no se inicia por sí mismo cuando la aurora se instala toda refrescante? Así fue pero ya no lo es más. Ahora hay que entenderse con el cronómetro que el tiempo es oro y no podemos desperdiciarlo en elucubraciones blasfemas. Al trabajo, cueste lo que cueste, aunque los huesos se retuercen pidiendo unos minutitos más de horizontalidad esponjosa. No, no hay tiempo, corre vuela salta a enfrentar tus responsabilidades.
Están golpeando la puerta y dejó lo que estaba haciendo hasta aquí. Se paró desganado y abrió.

-¿Qué pasa satanás, estabai durmiendo?
-Qué tal maricón, como estay.

Caminan hablando, toman asiento, la comadreja ceba un mate.

-Conchetumadre esta caliente esta wea.

Risas.

Bebe, se incorpora.

-Te traje un regalo- Saca del bolsillo una piedra con un sonrisa dibujada.
-Gracias, me hace falta, pues no sabes lo que me ha pasado.
-¿Qué wea?
-He perdido todo el material?
-¿Qué material, la novela?
-Si weón
-¡Puta que soy weón vo! ¿Y cagaste na que hacer?
-Nada
-Por algo será
-Eso espero, lo bueno es que no me queda más que empezar y olvidar el resto, seguir construyendo la ficción total dentro de la ficción total que es mi vida totalmente ficcionalizada.
-Eso yo lo he escuchado
-¿A quién?
-No sé, pero a alguien famoso
-¿Qué mierda es la fama, qué es lo que hace a alguien famoso?
-Yo creo que la cantidad de lectores
-Eso, exactamente eso es la fama, vo sos un genio weón.
-Gracias, es lo mismo que piensa mi madre.

*


No hay vuelta atrás, pensó, he cruzado el punto donde ya no hay retorno, he sido obediente y me he comprometido con un desconocido. He renunciado y ahora debo responder a mis obligaciones económicas de padre. Habrá que reducir gastos, y se rió otra vez diciendo; ¡como si gastara mucho!

Esa noche ambos soñaron. Uno soñó que orinaba en una noria contemplando desde arriba el reflejo de su figura que no distinguía, no se veía. Era de noche y él era niño. Meaba, desde la altura el chorro de su agüita amarilla se alzaba como una gran parábola enfrentando la caída, terminó por despertarlo abruptamente obligándolo a correr al baño. El Otro soñó que tenía una máquina para resucitar escritores. El escritor que el quisiera. La maquinita funcionaba como un traga moneda, sólo que en su interior no habían monedas, sino un espacio tipo ataúd en donde cave una persona de hasta un metro ochenta. Pensaba y pensaba a quien resucitar de su catálogo se escribidores muertos. Los dividía por áreas, filosofía, literatura, historia, etc. Su decisión resultaba difícil pues quería a un escritor que incluyera las virtudes y los defectos de sus favoritos. Quería al Súperescritor. Este era su sueño recurrente, de hecho el mismo lo diseñó. Con una extraña técnica que pulió desde joven, el hombre se concentraba y pintaba más o menos a su antojo los detalles, es decir la escena. Si deseaba soñarse en la intemperie lo conseguía sin problemas, también si decidía estarse en un bosque o en el mar, por ejemplo, soñarse con persona que el conocía, o construirlas físicamente al estilo de un cirujano plástico. Eso no. Da igual. Ambos soñaron esa noche y también durmieron profundamente.

Uno durmió como de costumbre en su casa junto a su mujer, la madre de su hija, a quien acompañaba hasta el jardín infantil a diario, luego caminatas por las calles del puerto desde Playa Ancha al Cerro Alegre.

El otro por su parte, durmió en la toma de la facultad de humanidades. Por esos días, como es sabido, en la Upla, donde estudiaba educación básica, se estaba llevando a cabo una peculiar toma. Y ahí estaba él. Acostado en una colchoneta y tapado con una manta que alguna de las chicas le había dejado sobre el rincón de siempre.

La toma de este año estuvo repleta de anomalías, por primera vez no eran los jotosos los que manejaban los hilos a su antojo, un conglomerado de gente no militante y algunos chicos del Frente de Estudiantes Libertarios (FEL) eran quienes agitaban y mantenían la toma, sin embargo los jotosos "participaban" –resistían- desde adentro, la base Frida Kahlo dormía también en la facultad, nos espiaban, nos carcomían.

Esta vez todo empezó cuando los compañeros de bibliotecología ya llevaban 11 días de huelga de hambre, en el aula magna de la universidad, en donde los visitamos para hacerles una entrevista.

Una Novelita Textimonial

Author: Ilá Al-wálad /


He estado escribiendo, o mejor dicho estuve escribiendo este texto, un principio de novela que le alcanzó para novelita. Pero en fin, un texto que comparto, ahora que ya me he desligado de su proceso creativo y lo he abandonado, pues me resulta mucho más facil desparramarlo... Aqui les va. Salud...!


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En un lugar de Playa Ancha, de cuyo nombre no puedo acordarme, va caminando personaje, dispuesto a todo, pero no sin antes echarse una cagadita, pues esta aprentando el culo para no evacuarse.


Nadie sabe cómo ni cúando entendió que trabajar era perder el tiempo. Un tiempo doblemente derrochado que podría ser vivido gratamente doblemente derrochándolo en el amor, en sus divagaciones, ensueños y vigilias, en sus placeres carnales y en sus pasiones. Así como los achaques del cuerpo en su conjunto, su cansancio y aburrimiento, sus crisis nerviosas y su dolor de espalda, ni modo, la jornada laboral continua desgastaba su genio y físico.

El amaba la noche. Desde pequeño llegó atrazado a todo. De pronto, no dejó de reflexionar al respecto. Se dijo, claro, mi tiempo libre, mi supuesto tiempo libre está condicionado a la maldita hora en que debo levantarme. Por eso no encuentro descanso.

Mientras todo esto ocurría transitaba desde su casa a la pega. Absorbido en una imagen inaprehensible: el paisaje a través de la ventana a la velocidad del autobus. Por lo que su desplazamiento no le reportaba esfuerzo pensaba. Hablaba con sí mismo, se iba conociendo y sostenía, de pronto, una sensación de impotencia y esperanza, una sensación medio extasiante que le decía: ¡Sí, basta!

-El trabajo es forzado y forzoso. Y me pagan por ello, es como comprar un caramelo, o un teléfono, como pagar la cuenta del agua, sí, una mercancía cualquiera, mi trabajo es el objeto de mí consumo, yo soy un maldito sujeto de consumo. Y comenzó a reir.

Sin duda que esta lucidez demencial y paulatina, que le fue contaminando como un cáncer de libertad, lo hacía sentirse más vivo.
Trabajar más es vivir menos -Se dijo. Levantose del asiento, paró la micro, se bajó. Prendió un cigarro, caminó unos metros hacia la plaza Anibal Pinto y se sentó a contemplar a Poseidón.

Ahí nos conocimos. Yo que venía con la chamanidad al máximo, me le sente al lado.
-¿Qué te pasa? Nada. Cigarrillo. Cojió uno. ¿Todo bien? Mejor que nunca. Me reí.

Nos presentamos, conversamos y creo que ambos quedamos entre shokeados y confundidos por este azar y las coincidencias sobre nuestras inquietudes.
¿Nos tomamos unas chelas? ¿A está hora? -Pensó unos segundos. Yo también. Vale, vamos.

Mira, le dije, robé este libro. Miró la portada y me lo devolvió diciendo que a veces le resulta increíble encontrar sus pensamientos en libros que él nunca ha leído. Tomó otro cigarro y ordenó otra chela.

Y entonces dijo, Estás de acuerdo con el plan. Sí. ¿Seguro? Por supuesto. Bien. Pues hasta mañana, ahora tengo que recoger a mí hija del jardín. Sólo debo organizar algunos cambios y ya. Llamame mañana como a las 10. Listo. Suerte.

Magia PsiKonomades

Author: Ilá Al-wálad /




Sermón Abstracto Tenue Ahora No


Desesperanza.
Desolación y Envidia.
Envidia de los árboles chiflándole al tiempo.
Otro que se mueve a mis espaldas inundándome de habladurías.
Destino transcrito en lengua muerta.
Palabras mágicas que conjuran el último dolor, el horror de ahora y aquí.
Recostado sobre el lomo de la araucaria herida, un territorio fuera del mapa que sucumbe a la desesperación del piñón.
Viejo y cansado de los mismos temblores, que el alma que la mente que la carne.
Perdido en el aullido de un selknam, que repara a su andar la matriz violada.
Fluidos cósmicos me saturan con su arrogancia, burlándose de la tentación maldita.
Abrazar las sombras para iluminarme, perdido desde entonces en el bostezo infame de la creación.

Hay luz en el cuarto.
Se expande la imagen.
Se fractaliza el sentido.

Va perdiendo la realidad su dominio sobre mí.
Enloquezco al imaginarme,desnudo, frágil, arrogante de arrojo.
Senil como la carcajada desdentada, avanzo, sin rumbo, soy el camino.
La niebla que embriaga la nostalgia absurda, el desparramo derrochando al equilibrar las fuerzas.
Hormigas biónicas seduciendo el resplandor de la indiferencia, que nos separa, cual frontera flotante en la conciencia de la ilegalidad.

Absorto; pero comprimido.
Deshecho; pero mutante.
Excluido al fin, para renegar la posición del ojo, que vacila sublimado por el murmullo de mis fecas.

Ahogado; pero lascivo,
a la espera del orgasmo indómito de la serpiente emplumada, más allá de las aureolas, el horizonte tambalea.
Y lo busco esperanzado en perder el asombro.
Mi mentir mi condena, aunque esté todo permitido, aunque el abrupto apócrifo no designe al dios de las nubes, anticipo en las formas condensadas la materialización de mí afán ausente, y desde luego, sucumbo al aullido de los babas.

Una prioridá fulgurante, el anhelo por recuperar el ritmo, una pérdida contenedora, la matriz de la madre entrañable.
Nuestra pasión por la danza sostiene las esperanzas de los magos anfibios.
El sol, meditando las horas, vomita su canto extendiendo la peculiaridad, la vida rebosante, los abismos del quinto ojo masturbándose.

Volver, desde adónde al mundo perdido, desde los reparos y las quejas, desde el descontento abrumador del llanto lactante, volver, enloquecidos de futuro, sodomizados por el destierro y la brújula sobrecogedora que oculta el sur.

Ahora, los escucho, ahí vuelven a danzar, miserables, lamentan su suerte, añoran la cloaca descolorida, la celda inconciente, la máscara superflua que los ha aburrido tantas veces, a mí de mí mismo, sentimiento hermafrodita, llueve.

Nos bañamos en las aguas del canal rojo, sacrificamos uñas y pelos por el pellejo de la roca, y sin embargo el mismo llanto, de aquí a las carcajadas sometidas, a nuestra emancipación encerrada en el espejo, basta, ya no veo, el flujo me arrastra a lo profundo, la miseria ser encierro, de ser parlante y burbuja represora.
Automutilante aliento, inspiración malévola que denigra el herpes fálico, que se ahoga en la impotencia al penetrar su vacuidad.

Delirante, al acecho del hechizo ignoto, no sé bien de donde viene este quehacer, y si lo sé lo escondo, no se supone que tenga que decirlo, aunque la palabra hechice, desmiente siempre el último sentido, pues ya está desparramando su semiótica menstruación, y alabámosla, cuando no adula las arcas del dios de la especulación.

Sin el mapa decantamos náufragos, sin las horas duendes empeyotados, hasta el fin.
Deambulamos por los pasillos en llamas, aquellos donde la locura se revuelca salvaje, deambulamos niños lobos hombres sin limites, y ahí nos embriagamos hasta las vísceras, hasta la palpitación uterina de nuestras vanidades ausentes, despegamos para asirnos uno, en uno, unicidad ninfómana nosotros, sin prisa y mal aliento, detenidos en las fauces del proyecto fuga, la reconquista del juego.

Y si cantáramos los cántaros quebraríamos, y todo lo que carga el pagano transvestido, la sotana fétida del padre vuestro, apátridas desbocados, regalamos nuestra alma a la pachamama y sus diosas todas.

La muerte en la carne no la sentimos, pues no nos importa corrompernos al corromper corrompidos, pues el poeta cantó aun suplicante suplicando suplicar, las fobias de la cripta, descubrímoslo y qué, qué hubo, viento seco humo estelar, cósmica semilla en su pureza, la caída y elevarse en nuestra Re-evolución.

Llévense la civilización a otra parte, para nosotros verde, verde otra y más veces por siempre ya.
Llévense su estigma necrófilo, la muerte no es mujer, aunque no la encontremos entre tanta falsedad y mentiras.
Divagamos ciegos y sordos, guiados por los suspiros del viento, susurramos nuestras quejas a las entrañas de la tierra, sembrando el caos en húmedo nido, para recoger mariposas resonantes.

Grita y no cubras tu boca, no te mientas, despierta y desniégate, sujeto, a tu conciencia eliminas, y los culparas a ellos, que no existen, por incluirte en su cuenta capital.
No esperéis premios ni castigos, ni eternidad ni exito, la verdadera verdad está oculta a los ojos del que investiga y piensa.

El paraíso es nuestro, acércate, soy-otro-tú.

Des-espero

Author: Ilá Al-wálad /



Al parecer este blog es invisible. Una trinchera que bloquea el paso de una calle intransitada. La verad es que el contador de visitas refleja mi soledad, mi propia anónima y única presencia, o sea, mis diatribas no han sido escuchadas por los dioses y el silencio es la respuesta, el desconsuelo y la esperanza. Sin más que uno mismo, el blog no se transforma en lo predicho, en la vitrina de los ecos de la chifladura, no, ni amplifica ni atrae lectores, por lo demás, es aburrido esperar, así que me consuelo, soy yo mismo mi lector ideal.

De otro mejor modo, figúrome que la tarea de escribir y escribir (ese incoveniente vital) resulta desclasificada por las voz del mismísimo narrador. Pienso en libros, en canciones. Sobre todo en una ultima frase "Yo soy la desquiciada, la violenta, la rebelde, ¿lo recuerdas? Oigo voces. Siempre me mantengo en pie de guerra. Y nunca transijo. Lo siento, Aníbal: a diferencia de ti, yo no pienso renunciar a la locura"

Pues esto es lo que ocurre. Cuando se renuncia a los ideales, cuando se reniega de ellos, en vez de atacar nos defendemos, en vez de resistir negociamos. Que pena y que pereza más devastadora, jovial y carnavalezca, en fin, aquí estamos y tendremos que dar vuelta un par de páginas para emprender nuestra casería de lectores.

Segundo llamado de atención

Author: Ilá Al-wálad /


Florecer


La sacrocaótica realidad de los influjos de un ver pasar los perros y la chicas por la calle. Refregarse en el calor del hambre cuando hay que beber a destajo. Ahí cuando ya comienzo a blasfemar. Toda la energía del universo reuniéndose para sabotear, para ejecutar la redundancia de ser convocados a presenciar una misma fatalidad. Un espectáculo homogéneo para los búfalos sedentarios.

Máquina de matar presente, el capitalismo es un sistema de magia ritual, cuyo poder reside en la manipulación de símbolos. Las herramientas mágicas que sus iniciados utilizan son: el mapa, la bandera, el reloj, la regla, el calendario, la moneda, el nombre. Asi nos diseña el próximo fracaso. Artimaña global estandarizadora. El capitalismo.

Pero toda su repugnacia se reproduce como espectáculo. La perpetuación más asquerosa de nauseabundos memes. Pantallas hasta entre suspiros. Comunicación a toda hora. Hipercontrol totalitario. La inquisición de la información. La masacre del silencio.

Insurreción cotidiana. Revueltas al desayuno. Rutina rebelde para festejar el sol y beber de su ocio creador. Vida verde y fresca y olorosa, aspera y humeda para refrergarle a la conciencia su traición: mediar lo real en función de la domesticación.

¿No es acaso el ser humano una idea fija? ¿no será que la humanidad ha de ser superada, ultrajada, olvidada como la "idea de" quienes quisieron imponernos su progresiva autodestrución?

La civilización cultural globalizante es un virus.

Más aca de la idea de la especie humana hay un olor rancio. Otra clase de ser lo que soy, pero no un ser humano como imposición genética. El ser humano es una idea, un ilusión de como ser, un proyecto, no una verdad, una patraña que ha de ser erradicada del instinto pervertido que tantos años de pantalla nos han inculcado.

Pues nos hemos llenado de inmundicia y aun asi queremos libertad.
Mas cerca del Mono que de los inmundos human/os/istas

Caos para la humanidad...!
Incesto y canibalismo para que nos aborrezacan.

ho


Profanarte... Una autentica vaca sagrada...!

Homo Rebelians

Author: Ilá Al-wálad /

He aquI lo que vendrA

Me deleito del todo ante mi ignorancia, del latIn ignoto? para nada. mejor salir a la calle y esculpir sonrisas en los rostros despoceidos de felicidad.

La muerte reina, el arte es decadente, el odio al cuerpo es la clave de la expresiOn posmoderna, transhumana.

Pero tampoco nosotros nos rebelamos ante tal o cual sucededer, es mAs, avalamos toda protesta, toda revoluciOn, por mAs utOpica que parezca mejor. ni buena ni mala. el terror es simbOlico y nosotros sembradores de pAnico.

Desconfiad de mI, si no rIo, atina pronto, el tiempo se deshace, la vida dice si o no? nada, la vida no habla. que dices tu? yo digo sI, te invito, ven a complotar contra el miedo y la razOn, contra el capital y la civilizaciOn. arremetamos en secreto contra doctores, abogados y arquitectos, contra los burocratas de la cotidianidad.

Si te encuentras con esto ya has empezado, porque no? desmientenos, contradicenos, nos gusta la discuciOn, nos causa placer el rencor.

Sabotiemos juntos la gran mAquina...!

receta: medio kilo de azucar en el estanque de combustible de un buldozer, o de un auto, o de un camion, o de un tractor...!

receta: astillas de fosoforos o cerillas en las cerraduras de las intituciones que financian la muerte, multinacionales, bancos, canales de television, locales de venta, esculas, comisarias, hospitales, gasolineras,etc.

No te olvides de explicar porque y quien atenta, hay que darle sentido ataque.

Arte para Profanarte....!


Jardin

Nuestro nuevo Jardin

volver las manos a la tierra
estrujar el barro viendo
caer gota
a gota el odio
el estiercol
de nuestra colera

reclamar vida
recuperar la costumbre
de criarnos sin ordenes superiores

sin mas nada de aquello
que envenena
nuestra salvaje rebeldia


Posted by Hello

No tengo acento para estas cosas

Author: Ilá Al-wálad /

En tono transparente. relaciones inter/personalizadas. guerra de imAgenes, de teorIa-y-prActicas. desforestaciOn de la conciencia. incendio de capitales. exedentes. panfletos, cartas, flyers, textimonios. todo es lo mismo cuando no hay tras la mano que lanza las piedras gestos de preocupaciOn. de perdOn. nadie busque el perdOn mAs nunca. nadie despilfarre mAs nunca sus emociones por el divertimento que los puristas profEticos del apocalipsis venidero ensenIaronnos, una y otra ves: No al arrepentimiento. SI a la desfachates de caracter, a la rebeldIa insomne de los aullidos.

Si al Carnaval....!

Viajemos ahora por los vuelos terrenales. costalazos, sacadas de cresta. abrazad ahora el barro, comed los excrementos de tu propia urbanidad, hasta la saciedad re-embutir el odio que la carronia te infecta. o quizA el placer de ver-te rumiar tu propia felicidad. porque ya no se puede estar triste, porque no hay motivos hoy ya para la tristeza, porque la herrumbre, el polvo, la sal que cubre el estofado que en el horno humea, el abejorro que zumba zumba y que ya me pica. cantO para ti/ para mI, su sabrosa reflexiOn. hay que estar ahi otra vez. hay que promoverse como tutor de las conciencias descarriades donde aun brille el afan por compartir. hay que gestar ya no sombras, ya no odio, ya sOlo sonrrisas y no hacerse ver. no despertar sospechas. solo recurrir a los recurzoz infames de cuanto frustrado redentor de si mismo estimo invertir para cooperar con la destrucciOn del concreto.

tErminos podridos, confabulaciones salvajes. estrellas, aparatos, fanes, plantas, todo me da lo mismo porque es todo parte de ti, y de mi, pues mis palabras se las lleva el rIo que arrastra tambien las fecas de tus odiados amaneceres, de las bocas sacrilegas que no se dejaron convencer, luego de las torturas, de la memoria fragmentada sin pudor , por lo que el destierro, la oscuridad, la sola companIa de la mAquina que absorde los clamores del alma.

La moral que adhiere a la maquinaciOn de la vida. la lealtad ya no nunca al servicio del capital.

Por que aqui?, porque desde aqui. cual es el afan de escribir-tle a lo que no se sabe real, a lo que no se sabe que anda buscando. aun lector yo otro que busea por donde uno mismo anduvo ayer, hasta que se encrO y se expresO por los presos encadenados en el fondo de su propio estomago, si mismo con nausea de sus propias preguntas?, y que respuestas mAs fEtidas extrage, lubricadas con sarcasmos, seriedad, desadaptado cinismo para si mismo. hubo quienes se redimieron pero hoy no saben que hacer tras su silencio.

El Anti- pesimismo como el reverso del nihilismo, el anarco ciclismo como la cara oculta de la hartura de leer. ariscos del mundo: recordad que la "Mara" estA deborAndolo todo, abrid los ojos, aullad mAs fuerte, conjurad eufOricos con tranquilidad satAnica la inundacion de todo valor, de todo concepto, de todo sImbolo, de toda moral queno se la de preocurte placer y erradicar el dolor. disponer tu cuerpo a vivir, dejad de sobrevivir, para eso estamos.
Y cread de una vez por todas tu propia religiOn, tu propia mEtodo de destrucciOn, tu propia moral.

Cread cread cread tu propia y secreta salvaciOn. Pero no alone.

Poema 1

Author: Ilá Al-wálad /

Sexta relación para quien supo que fue lo que pudo siempre que quiso

De los sagrados versos que cargaron los astros, luego de inundar las noches de insomnes estrellas, para las sombras de aquellos que supieron oír el silencio en su mayor y erudita insólita ocurrencia, cantando al son de los bares desechos por las miradas atónitos de los niños hombres dejando atrás la simpleza del hombre por la euforia pueril de la senectud quemada, ah, para todos aquellos que supieron que mas allá que acá esta esto, lo que no se dice, el palabreo eructo de los ciclos luminosos del manierismo evidente, para todos aquellos que en su inusitada pusilanimería desafiaron al verbo, obviaron lo obvio para seducir lo real, consiguiendo al fin inundar los castillos llenos de infinito por la eterna quietud que reina bajo las pompas relucientes del árbol al viento. Abejorros todos, mi última canción.

Canto para mí, pues solo soy
Canto para mí silencio el mutismo impávido
Canto lo ignoto que no llega porque nunca partió,
Canto el fin que vendrá y que pasó
Hace ya medio segundo que la ventana me interroga por su cristalidad
Hace ya que no sé nada de lo que sé
Hace una abrupta inercia que los sentidos se preguntaron por la metáfora y respondiéronse a sí mismos
Y con eso les bastó
Para no oír
Para no oír su mutismo impávido
Y a la luz de los versos los dioses concienzaron
Acordaron sí, y solo s, aquello que tras la superficie reina y no se ve, ni se sabe si existe existe.
Segaron me los vientos, y con el estertor del hambre reiné para mis adentros, y callé y reí reí.
Y nunca más soñé con lo que no fue
Nunca más mire por sobre el hombro que oculta al hombre su noble simpleza
Por aquello que no sabré esculpir
La redención de la materia
La equidad vital
El sueño el despego a la herencia
Vacuidad de toda propiedad

Poseídos todos por el dios verde, el que tiñó las esperanzas de presente insostenible
Poseídos todos por el miedo al error al errar
Penetrados todos por el instinto mortal
que inventó la sombra de la sombra del sueño inconsciente
La voz del odio refugiado en narcótico esplendor

Desconfiad de mí: escribo palabras al viento
Desconfiad de mí: soy la justicia enajenada
Desconfiad de mí: soy aquel que no se nombra.

Cuento 1

Author: Ilá Al-wálad /

Uno le dijo a Otro: bien, es hora de creer en los sueños. Bien, los sueños no son lo que parecen ni parecen lo que son. Otro, respondió que su abuelo, soñó con una flor que florecía diciéndole: no puedo evitar florecer.
Uno piensa a veces en muchas cosas a la vez, pero se convence de la insustancialidad de sus intentos, crea teorías sobre los más variados temas, pero se cansa de tanta tanta burocracia intelectual.
Otro no quiere leer a los grandes, sobre ellos pone Nihil, siente que todos sus esfuerzos por entender contemplando libremente, a su arbitrio, son brutalmente castrados, limitados, hasta desarraigados por la institucionalidad que los científicos de las letras imponen con sus métodos de enseñanza e investigación.
Claro, Uno esta seguro que el afán de fragmentar el conocimiento es una maniobra política para contribuir a la perpetuación del modelo norteamericano.
Otro afirma que buscando el entendimiento entre las personas, en todo ámbito de cosas, se retuerce la certeza de que nos han entrenado para creer que la desgracia es cosa del destino.
Uno y otro se ríen, sin importarles la razón del porque se ríe Uno u Otro, pasa que cada cual a su manera comprende, y esa es la única explicación metafísica que sirve para justificar su encuentro.
Uno escribe cuentos, que también le aburren, pero aquí es donde la cosa se pone entretenida, cundo otro lee y charlan de lo que no entienden o de lo que creen entender para ver si estamos más o menos de acuerdo, no vaya a ser cosa de que tampoco sea cierto aquello.
Otro ve televisión (y no piensa que todo lo que ve en ella es irreal) y cuando se ve inquirido a responder sobre sus más variadas teorías, responde con ejemplos que de ella extrae para sostener sus juicios.
Uno dijo, que las noticias muestran desgracias para convencernos de que se puede estar peor de lo que estamos.
Otro, que es antiliterato, esta aburrido de citar autores, primero por la pereza de aprender a ocupar el procesador de texto a pie de pagina, segundo, porque la cita auspicia las fuerzas que mueven por inercia al conocimiento por el caos de la fragmentación del saber, sea del tipo que sea. Dice otro que es mejor ser anónimo.
Otro dice qué el caos de la literatura! Va! Es el orden perfecto!
Uno no puede aceptar que todo lo que dicen los profesores que no comprenden que, en una verdadera relación profesor alumno ninguno de los dos sabe quien es quien, continúen descomponiendo lo único que nos pertenece, el desconocimiento, trasformándolo en su opuesto, para crearnos más obstáculos ficticios que sortear, si nos es posible, pero que va! Uno se Caga en ellos de todas formas.
Otro, que está cansado, que ya se le hace tarde, quiere dormir y despertar sin libros en el planeta para librarse de su insomnio. Otro, en ese mismo momento, se levanta y se dirige al baño, Otro camina y uno lo mira sentado, luego no lo mira, coge un libro y lee para sus adentros: sobre el diccionario de ingles esta el llavero de otro y la cola del pito de uno. Pero Uno no sabe lo que esta pasando cuando esta en el baño, claro, ese episodio aislado para Uno, el Otro para el Otro, ¿son a la vez mundos en común de Uno y Otro?
Otro dice, cuando llega y sin tabúes, que el plagio es propiedad de todos, y que se caga en quien cree que escribe algo de su autoría o que lo acusa a Uno de plagio.
Uno se mea de la risa, y piensa, que por favor se calle este otro para que la sonrisa no me raje la jeta hasta las orejas. Uno se deforma cuando se ríe de esta manera, o cuando se traga un payaso, en clases, o en esas ceremonias tan informales con gente tan seria, y que Otro, lo jode y lo jode y lo jode hasta que lo hace explotar a carcajadas con la boca llena de... y la vergüenza vale callampa al lado de la risa que uno siente y tiene que largarse a reír a otro lugar.
Sí, eso, eso dice Uno cuando esta contento.
Pero es así, Uno esta bien y Otro esta mal, Uno esta contento y en veces Otro también, otro tiene suerte y uno no nada, que la desgracia lo arrastra a patadas a uno y otro se va de apuestas al casino, y etcétera, todas las oposiciones que se le ocurran a uno u otro, todo es nada, o nada es todo, da igual, ni lo uno ni lo otro importa
Uno no se detiene, va camina pensando, aunque no lo quiere, otro dice que no piensa, que siente que percibe la energía del universo, uno come comida vegetariana porque la carne le hace mal, muy mal, otro tiene miedo, otro hambre, otro envidia, uno tiene sed, uno es avaro, uno posesivo, uno es tan enfermo como otro, pero uno nunca conoce a otro, solo lo percibe, otro le recuerda que la retina es lo primero que invierte la interpretación, ja, y se ríen uno y otro de la especie, y del más fuerte uno se siente y, uno se siente también igual que otro, frágil como uno que se siente tela de araña al ver que otro se siente mosca
Caminando, va otro, uno cree que piensa, qué piensa Otro de las cosas, se pregunta Uno, y quiere saber, pero Otro quiere de Uno Otro, y Uno de Otro, por alguna razón que Uno no desconoce y Otro tampoco, pero que juegan a ocultársela el uno al otro, porque es sabido por todos que ahora las reglas del juego han cambiado, ya no se trate de buscar la verdad, sino de encontrar y desentrañar las mentiras históricas sin importarnos el para qué y por qué de nuestro encuentro, y esto si que es posmodernidad amigos, uno lo dice, pero que le importa a otro quien lo diga, si lo repetirá hasta el cansancio, y sentirá uno tan suyo su hallazgo como de otro, pero que va! uno no quiere trascender, aunque otro lo duda.
buscando ahora la mentira de uno, otro aprende a mentir, y crece mintiéndose tanto uno como el otro. Pero igual se aburren, uno de otro, aunque otro afirme, aunque otro tenga todas la armas para convencernos, uno sabe que da igual, todo es tan poco, piensa otro, asi que ama, rodéate de rosas, bebe y calla, lo demás es nada. Uno busca a otro tanto como el odio al amor, que como el amor al odio, y saben bien que uno limita a otro, pero que a otro le da lo mismo, aunque uno sepa que el otro solo quiere libertad.
Es así, uno llama por teléfono, otro sirve agua, calientita con hierbas aromáticas y muy digestivas, uno bebe y bebe, como recién nacido, como púber, como adulto ardiente, como senil anciano en los pechos de su amamantada y creciente cercanía con el gran otro.
Uno se asoma por la ventana, donde puede vivir otro, y ve flotando en el fondo del cielo, a una mariposa entre colores salpicados sobre el verde, ah, otro le dice que las mariposas no flotan sino que vuelan , y que eso que ve salpicado son flores y el verde es el resto de la planta, que se debe a la clorofila, que se debe al sol, otro le dice que si mira al sol se puede quemar, y uno se quema, claro, pero no duele tanto como miente otro, es uno siempre quien decide lo que hace, así que uno no puede excusarse en otro, conciente o inconcientemente, otro también sabe donde le aprieta el zapato. Pero otro se cree el cuento, y esta bien, uno también se lo cree si no no lo escribiría, otro piensa lo mismo y otro cree que uno esta loco y uno cree que otro esta enfermo, otro se enorgullece si lo tratan de esquizofrénico, pero da igual, uno y otro consumen, y todo bien mientras no lo paguen.
Pero bien, uno podría pasar escribiendo todo el día, pero llega otro y le dice que ya esta bueno que se calle. Y uno se va, pero siempre un otro oscuro lo contempla, uno y su sombra, lo que tiene otro de uno.

Dia uno segundo intento

Author: Ilá Al-wálad /

Supongo que es desde aqui. supongo que si clickeo publicar lo escrito podra ser leido. a ver...

Dia 1

Author: Ilá Al-wálad /

Pues vagando en la web me encontre con este sitio y bien, pues a compartir con nadie lo escrito hasta ahora.