El jardinero de Sabión

Author: Ilá Al-wálad /



La pesadilla terminó. Todo está por comenzar. Finalmente lo han despedido. Lo corrieron del empleo como a un… ¿Debería estar contento? ¿Pretender tristeza acaso?

Lo encontramos tranquilo, aunque no pueda negar la sensación de nerviosismo que le ocupó en el instante en que le presentaron el sobre azul. Uno no es nada, no significa nada para la clase dominante, uno es reemplazable, desechable y qué. No nos vamos a hacer los inocentes, pues nuestro odio es mutuo y lo llevamos pintado en nuestras frentes, la profundidad de nuestras miradas revela que si tuviéramos la oportunidad, desfalcaríamos sus cuerpos y sus almas para encender la hoguera inacabable de nuestra venganza eterna. Sí, todavía seguimos en nuestra lucha de clases. Y me declaro vencedor, aunque me hayan botado.

Era cuestión de tiempo. A su favor diremos que el despido no fue por razones laborales aunque no podríamos explicar qué clase de razones acabaron con su trabajo. Desde donde se le mire sólo "encuentramos" absurdos presupuestos y un mapa de su destino como trabajador manchado por las manos de un jardinero que ha comido demasiado maqui, o tal vez granadas, teñido el presente jactándose de su sinvergüenzsura.

Es importante detallar que la historia del jardinero de Sabión es una historia real, que le pudo ocurrir a cualquier sujeto, en este o en otro país bajo las mismas y extrañas circunstancias. No hay ningún misterio, solo que no frecuentamos "lomínimo" de la vivencia por pereza de nuestra expresión, y, nos parece cuestión de vida o muerte contar las peripecias del antihéroe, de este saboteador, para que quede grabada para siempre en los anales del universo.

Sabemos de su puño y letra muchos de los por menores que lo llevaron a vivir la aventura de jardinear. El 27 de marzo escribió: "Llevo dos días esperando respuesta para un trabajo de jardinero.". El 5 de abril escribió: "Llevo tres días trabajando de jardinero, sigo los pasos de Epicuro, como ve." El 6 de abril ha escrito:"…estoy trabajando de jardinero desde el lunes en una mansión de cuatro pisos, ¿qué te parece? Con piscina y todo. Estoy contento porque me pagan bien y no me andan joteando para nada, trabajo a mí ritmo… lento, lento, lento… haciendo la hora… me transformo de a poquitito en un experto en sacar la vuelta… Además la gracia es que todo lo hago al aire libre y no tengo que saber ni de oficinas ni computadores ni nada por el estilo. Es raro trabajar así después de tanto tiempo, pero la verdad es que dentro de todas las opciones que tenía fue la mejor y la más rápida, pues necesito empezar a juntar dinero para el regreso." El 9 de abril escribío: "En el trabajo me ha ido bien, estoy trabajando de lunes a viernes y tengo sábado y domingo para descansar, aunque hoy domingo trabajé y me gané un lunes libre porque la vieja me necesitaba hoy." El 14 de mayo le contaba a un amigo que: " Mi experiencia en el trabajo está también especulando conmigo. Me he mandado tantas cagaditas que la mujer me ha echado unas buenas puteadas y me ha hecho trabajar más de las horas acordadas debido a mi lentitud, según ella. Pero no es verdad. Es que ellos no ven más allá de sus encremadas narizotas, imagínese que si a usted le hacen lavar cuatro autos en vez de dos, es lógico que se atrase en una hora. ¿No le parece? Pero eso no es todo, lo que más me aflige, es el hecho de que a pesar de que mi trabajo es una mierda de trabajo desde el punto de vista de las responsabilidades que se echan a la parrilla, el trabajo lo persigue a uno hasta la casa, no hay caso, por muy poca cosa que uno haga, el trabajo lo acosa, se mete en sus sueños, en la hora del te y en las vísperas de una cerveza… que inmundicia de vida llevamos al trabajar. Y después las repercusiones familiares, el llanto de la niña y la mujer de uno, que no es de uno, y la casa y el orden y el aseo, la maldita limpieza y la comida y las cuentas y las deudas. ¿Esta es la vida que nos espera? ¿Vamos a permitirle a la realidad que nos consuma? Ahora me encuentro esperando el desdichado segundo en que la mujer, mi empleadora, se fije con detenimiento en el capó de su Mercedes gris y se encuentre con el tatuaje que le hice a causa del mal uso de una virutilla plástica y mi nefasto intento de desprender una durísima caquita de pájaro. ¿No es maravilloso acaso que mientras nuestra conciencia se encuentra poseída por la fuerzas de la cotidianidad, nuestra inconciencia se esté rebelando contra las injusticias del mundo y actué a través de uno para equilibrar los fenómenos, las causas y la razones? A mí me llama mucho la atención esta capacidad que estoy desarrollando de amargarle la vida a estos malditos magnates. No recuerdo si es que le conté pero trabajo para una familia de millonarios muy conocida en Israel. Se dedican al rubro de la construcción, de hecho, pararon, levantaron, erigieron este país con mano de obra árabe, claro que por los días de la Intifada se fueron al carajo y uno de los hermanos se quemó a lo bonzo en una piscina vacía –así reza el mito- para escapar de la cárcel y quizá librar al resto de sus familiares de la hecatombe total. Sin embargo permanecen ricos hasta el cansancio. Y sin embargo yo, un peludo cualquiera, me las arreglé o algo me las arregló, para infiltrarme en este espacio y llevar a cabo la cotidiana revolución, que es muy simple y que está dirigida, como le decía, por mi inconciente, por nuestro inconciente colectivo mejor dicho. Los hago rabiar, olvido objetos en lugares estratégicos, como un bidón de 30 litros de gasolina en medio de la escalera de mármol que conduce a la entrada, arruiné el portón eléctrico el primer día, mandé a llamar al mecánico de la máquina de cortar pasto porque aseguré que estaba mala y el tipo la hizo funcionar en un dos por tres. Pequeños atentados que me resultan bastante incómodos, porque se apodera de mí un temor al patrón, pero que no puedo evitar porque me superan, por que son antiguas maldiciones que nos poseen y que se están empezando a cumplir.". El 26 de junio escribió: "sigo trabajando en el mismo lugar, todavía no logro que me despidan y ya comienzo a desesperarme. Me pregunto como lo hará esa gente que trabaja y trabaja toda la vida. Eso que llaman vivir no. No me imagino que pueda adaptarme, estoy seguro que no podré adaptarme. Que viva el fracaso laboral. Hace unos días la jefe me hizo saber que yo era más flojo de lo que ella había creído al principio. Yo le dije que por lo menos algo estoy haciendo mejor.". El 23 de agosto escribió: " Te cuento que estamos bien y que sigo trabajado de jardinero. Hoy la patrona me trato de loco, flojo, anormal, y un montón de blasfemias más que por suerte no entendí, pues me las gritó en hebreo. La señora es un poco neurótica y a mí como que me divierte sacarla de sus casillas. Además me importa un comino que me despida, pues trabajo hay y si no siempre se puede hacer algo ilegal para sobrevivir." El 26 de agosto escribió: "Hace unos días tuve un altercado con la patrona, la muy buenita burguesa no se cansaba de gritar neuróticamente: -usted es un anormal, usted está loco, como se le ocurre, usted es un anormal, usted está loco. Sin comentarios. Lo grotesco es que he logrado realizar el mandato del poliedreicismo: Maté al patrón. Se han mudado por un año debido a las reparaciones que le empezarán a hacer a la casa, así que me quedo yo solo cuidando el jardín y sapeando a los trabajadores que vendrán. Es bello, sabe, no dejar ni un minuto de fastidiar al enemigo. Esto me hace feliz.". El 31 de agosto leemos: "Me gustaría contarle que maté al patrón. Pero despacio. Llevo trabajando seis meses de jardinero para unos millonarios. Mi trabajo consiste principalmente en lavar los dos mercedes, hacer aseo en las terrazas exteriores, limpiar vidrios, regar el jardín, soplar con una máquina el patio, limpiar la piscina, etc. Yo preferiría decir que estoy encargado de la mantención, el aseo y el cuidado del jardín, lo que no me hace un jardinero, pero bien. El primer día de trabajo estropeé el portón eléctrico, luego la máquina sopladora, rayé el mercedes con una virutilla plástica, olvide bidones de bencina en la puerta de entrada, no limpié la caca de los pájaros que descansaba sobre el mármol, y un tremendo etc., que ha socavado la paciencia, el ánimo y el genio de los patrones. Lo más tremendo sin duda, fue perder las llaves del Mercedes, que como usted podrá imaginar, no son unas cualquiera, son un dispositivo digital que en realidad cuesta como 300 lucas chilenas y que hay que encargarlo a la fábrica en Alemania. Hace unos días la patrona me gritaba enfurecida: -usted está loco, usted es un anormal, usted está loco, cómo se le ocurre. Y efectivamente, mi carácter en vez de humillarse, me inflama de pasión y orgullo por los hechos y los actos, la mayoría de las veces inconcientes, que he llevado a cabo en pos de la revolución de mi vida cotidiana y el asesinato del patrón. En fin, todo esto y mucho más, y el destino quiso que fuera yo el beneficiado, será la magia o los hechizos y seguro la voluntad de Ala, la que me ha regalado la dicha que empieza a gestarse. Hace ya tres días que se han ido de la casa, las razones importan poco –son demasiado burguesas y demasiado asquerosas para nombrarlas- no obstante, no volverán hasta un año, o más, igual yo renunciaré a finales de febrero. Maté al patrón, pues trabajo solo, nadie me manda, tengo autonomía, cumplí el mandato del poliedricismo y es por eso que le escribo exactamente ahora, para contarle esta verdadera beldad. El poliedricismo existe…!". El 25 de septiembre escribió: " Esperaba que las consecuencias del naufragio laboral no fueran para tanto. Sin embargo, un nerviosismo, una pena y una alegría carnavalesca, todo esto en un temporal de tres, 5 horas. No pensé que sería tan fácil correrlo a uno del trabajo. Reconozco que me sorprendió el asunto aunque se veía venir, me llamó y comenzó a tratar de quejarse, de culparme por algo, de encontrar una excusa allende a lo que yo no hube hecho. En todo caso no se lo permití, me reí, como siempre y le expliqué mis jocosas razonas. En todo caso era todo un show, pues el sobre azul lo traía listito en su cartera, he inventó este ritual ridículo en su idiotez para no sé qué. Lamento solamente no haber robado una linternita a la cual le había echado el ojo hace unos días, esto me ha dejado un sabor amargo en el estomago, pues estuve jugando con ella y la miré, la desarmé, la armé y la puse nuevamente en su lugar, inclusive me la llegué a guardar por un instante. Weon yo, respeté lo irrespetable a última hora, su propiedad, sabiendo que pronto la tirarán a la basura o algún otro se la robará, ya no importa, esos pasillos no verán deambular con la escoba o el limpia vidrios, no más regar, ni podar ni nada. Se acabo. Por suerte me las arregle para ahorrar durante este tiempo, pretendo empezar algo, reproducir el capital que junte aquí, allá en chile, algún tipo de microtráfico o algo por el estilo. Espero que eso funcione porque la verdad no deseo volver a ser empleado de nadie, pues es un mierda tener que abstraerse ante las circunstancias y ser una esclava, amando a tu ama, sintiendo temor y decepciones, y además la ausencia de complementos cuando se ha hecho algo bien, ¿hice algo bien, no lo sé? Claro que lo sé. Casi todo lo arruiné pero no me despidieron por eso, no me despidieron por sabotear sus vidas, por infiltrarme en su asquerosa cotidianidad para estorbar sus visiones, para estar ahí cuando no me necesitaran. El trabajo en el jardín se acabó, los moradores se han ido a otro lugar. Me la pase un mes cuidando la casa abandonada, y qué, nada. Leí, bebí café y hasta dormí. Eso es todo. Todo terminó por suerte. Le agradecí como un caballero, me pelé un martillo y me largué con mi finiquito, a celebrar mi libertad.".

¡Viva Chile Mierda!

Author: Ilá Al-wálad /

No me canso de mirar la patria arder. La patria y todas sus instituciones de la represión. Es bello ver como la rebeldía va floreciendo y la acción directamente violenta va levantando ilusiones. Está bien, está muy bien. Aunque sean ilusiones, ¿qué somos nosotros, pequeños hombrecitas, sin ilusiones? ¿A qué podemos aspirar en ausencia de nuestros sueños, vuestras pesadillas? Me hubiese gustado ver más bancos ardiendo, más ventanales rotos, más autos quemados, así como en la Francia árabe.

Leyendo por la prensa burguesa las declaraciones de los personeros del orden público y las leyes contra la gente y los protectores del capital, me encuentro con que este septiembre negreo, roji-negro, el anarkismo, las células anarkistas que se mueven por la clandestinidad contra dios, la patria, el estado, el capital y contra las instituciones que fomentan la represión. Nuestra lucha por la libertad y etc. Han sido nombradas, ya sea como autónomos o anarkistas. Este gesto lingüístico es interesantísimo, porque la criminalización de nuestros crímenes nos tenía acostumbrados a ser tratados como delincuentes, como lumpen organizado, etc. Y este hecho representa sin duda, una preocupación por parte del gobierno para contra los amantes de la revuelta antisístemica, antiglobalización, los cabros de la capucha. Por otro lado la aparición de grupos, milicias o fuerzas decididas a dar una lucha violenta contra al capital en Chile, es un fenómeno que me deleita hasta el perwetano. Si bien, nos declaramos pacifistas, todas las formas de lucha las consideramos válidas.

Otro punto es el desenmascaramiento nacional del partido comunista como órgano policiaco al servicio de sus propios intereses, la fea que anda chupando pico en las fiestas de la derecha, mendigando una sillita en el parlamento, que patético.

Y ahora a cuidarse de los sapos y los infiltrados y a armarse en el arte de desaparecer.
Que arda la patria.
Y que disfruten las imágenes saqueadas de por ahí.









Malestar en la lectura

Author: Ilá Al-wálad /

Alguien está escribiendo exactamente lo que deseo leer. Ese perpetuo sueño de crear está en otras manos, por todas partes hay un niño jugándonos la más simpática de las travesuras. Es rico porque se aligera una especie de responsabilidad –gratuita- por hacer algo que retumbe. Es rico porque uno no tiene que ejercer nuevamente el desgaste de fabular la propia experiencia.

El texto ha sobrevivido a la inmunda sensación de insatisfacción que nos provoca y nadie puede explicarlo, porque el sentir es intransferible en palabras. Y nuevamente dejados llevar por un descuido la palabra protagoniza el sentido y la forma de la escritura. Desligarse de esta aporía es un anhelo incesante. Y nos leemos y es peor. No sabemos que esperar y esta duda nos remite al silencio, a un silencio que tampoco es tal, pues las palabras vienen a la mente y nos vamos figurando un discurso que a regañadientes pretende salir de nuestra boca y evocar y convencer y corromper a no sabemos que diablos. No da igual, y sin embargo nos quedamos con esta palabrería, porque la satisfacción que nos consume no llega, el deseo de exponer un trozo que sea lo suficientemente orgásmico como para deleitarnos no, no aparece, el placer nos esquiva cuando lo pensamos y ante eso nada podemos hacer.

Pero ninguna de estas razones son las que nos enfervorizan, sino más bien la necesidad de exponernos y la imposibilidad de satisfacer dicha necesidad debido a la auto censura que nos aplicamos. No porque si, pues anhelamos cierta coherencia con nuestro sentir, por lo menos una escritura que represente nuestra visión del mundo y no una visión del mundo que nuestra escritura nos re-presente. Ver el mundo por medio de las imágenes, no solo las escritas, tergiversa la realidad y se la come y ese canibalismo es el causante de un pesar generacional que tiene que ver con el hastío que sentimos hoy por hoy, y que por lo demás me está consumiendo. Aburri-miento.

Igual la cosa no es para tanto, el problema en realidad es la falta de motivación por seguir aportando más y más letras a la vorágine de letras que se encuentra por doquier. Tanta exposición y sin embargo vacío. Qué hacer, cómo callar, cómo estarse quieto cuando lo único que se nos ocurre es seguir con este parafrasear.

No quisiera ser yo quien desengañe a todos esos lectores incansables, pero el cansancio y la desilusión se me imponen a contrapunto, porque lo que gusto leer ya sólo me entretiene o me da envidia. Qué terrible, ya la lectura aporta muy poca magia, como si el imaginario se nos atrofiara de tanto leer y releer los mismos mitos una y otra vez. Hasta los dichos se traducen de lengua en lengua modificando algo que no es lo que realmente importa. Y qué es eso que realmente importa. Tampoco lo tenemos claro. Lo que si está claro en todo caso, es el abuso en que caemos aquellos que contamos lo que pasa por nuestras cabezas.

Sépase, no obstante, que actúan como un vicio, tanto la lectura como la escritura. La escritura aparece cuando hay ánimo, cuando las ganas y la atmósfera y las interrupciones se diluyen, cacareo. La lectura es diferente, por lo general de a dos o más libros, ahorita ando con Arlt, Piglia y Aira. Busco desenfrenadamente un mensaje entre tanto y tanto relleno. No es que lo busque, no es que salga yo a cometer un esfuerzo por alcanzar la señal, más bien lo espero, tranquilo, al correr de las páginas. Leo desenfrenadamente y hay veces en que no…

Nocturno

Author: Ilá Al-wálad /




De la no escritura a la sensación de pérdida absoluta del sentido. El maldito sentido de las cosas. El deseo de estar en todas partes. La responsabilidad de superar al pequeño hombrecito que me flagela por dentro, desde la careta abstracta de mi propio ser. Pensar, huir, sentir y aferrarse. A qué extremas conjeturas llegaremos esta vez, si ni despertarnos alcanzamos cuando ya el mundo nos aplasta, ¿porque le hizo cosquillas a Atlas? Verdad o qué. Estaría dispuesto a correr si el enjambre de locos que me persigue cuando oculto la mirada y que arranca cuando les echo un ojo desistiese de su sin cesar. Si sólo está en uno rehabilitarse y despedazar los mandatos del imperio. Si quedara claro por un instante que uno no es ninguno y que todos son otro tú, y si llegáramos a sentir apasionadamente que ni el uno existe, el todo abriría su entrepierna para acurrucar nuestro espanto y hacernos olvidar.

Quisiera abrazarte las angustias y sustituir tus necesidades por su satisfacción. Enmudezco por falta de escándalos, y las naranjas ya no saben como antes. Y te regalo mi vida, sin escarbar siquiera en mi memoria. Los sueños sueños son, y en ellos la fe en mi durar. Me levantaré temprano cuando el sol me invite, y descansaré tendida a la sombra de un río que canta la húmeda espera, correré a tu carne para dar testimonio del deseo con nos fecunda, amalgama de temores, nuestros felices intentos por liberar el cosmos al amar.
Instinto luminoso no se rinde, ve en el azul su esperanza y nuestra dicha.
Me guía el poder de la vida nocturna
Amen.

Natura

Author: Ilá Al-wálad /







Hubo un tiempo en que, tal vez,
el hombre no tenía la
menor idea de que el
acto sexual acarreaba
el embarazo.

Hubo un tiempo en que
la paternidad no tenía
nada que ver con el amor
familiar ni la
cuadrícula patriarcal.

Incluso, hubo un tiempo
en que ellas gobernaron el globo
bajo la ausencia fértil
de la ley del padre.

En esa época
fuera de la historia,
ni comida, ni amor, ni abrigo
faltábale a las criaturas que
crecían libres por las praderas
del tiempo sin tiempo.
Ni machos que arrastraban
a sus hembras de las mechas
hacia la oscura caverna.

No.

Hubo un tiempo en que
los alimentos provenían
de la recolección femenina.

He inventaron los primeros
instrumentos -palos cavadores y
contenedores para transportar
los productos vegetales y las crías.







Hubo un tiempo en que
el milagro y la fuerza mágica
de ellas fue una maravilla
no menor que el universo mismo,
y esto dio a la mujer un poder prodigioso.

¡Chiquillas, a recuperarlo!

Declaración Pública

Author: Ilá Al-wálad /


Estimadas amigas, amigos, lectores insaciables vagamundos de la palabra.
Agentes de Caos tal cual Caos lo entiende;
¿Qué tal?

Tenemos el placer de comunicarles que Juan/Juanjo/ Juan José, o como prefieran llamarlo, ha desaparecido.

Dicen que emprendió un viaje sin rumbo al azar, hacia donde sus hediondas patas lo llevaran.
Otros dicen que está combatiendo contra las fuerzas del caos negativo como legionario de un ejército de Vientre danzantes.
Se dice también que impulsado por la sacerdotisa orgiástica Psiconomades se fue a bucear al mar muerto, en cuya sima pretende detonar el Armagedón. Que se fue a rascar las bolas a Poliedra después de matar al patrón.

Lo más seguro es que esté en todas partes o en ninguna, en todo caso, poco importa, pues nos ha encomendado tomar el control de este pseudo espacio
-virtual ampliación del corpus mental mediatoinsensible-
para continuar con la obra al ritmo de nuestras descarriadas blasfemias, la profanación de las juventudes según las enseñanzas de
la Bruja/Machi Cristina Damián de Paso.

Pues eso, desde ahora, ojo, este sitio es peligroso. Piénselo dos tres una vez, antes de continuar. O mejor aún:
NO LO PIENSE.

Atte. Ilá Al-wálad
Sarira Tintaya

Terrorismo Sexual

Author: Ilá Al-wálad /



Buen día. El amor esté con ustedes… y con sus espíritus.
Anoche nos divertimos muchísimo charlando con Wilhelm Reich sobre su economía sexual. He aquí un resumen de ultratumba esquematizado a modo de comunicado contra la represión sexual, causal de la amargura, el descontento, el asilamiento y las masacres. De la negación de la vida.
Descontrol y Dulzura para vuestros corazones, Amen.



0. El amor natural es la fuente de la vida; debería también ser la fuerza que la gobierna, y su responsabilidad total recae sobre todos.
1. Si la capacidad natural de amar/nos es adecuada y satisfactoria, la enfermedad mental se desvanece.
2. El bloqueo de la energía biológica conlleva a la impotencia orgásmica: la fuente de las más varias barbaridades que los humanos han llegado a cometer contra ellos mismos.
3. La cura de los trastornos psíquicos, físicos y espirituales requiere del restablecimiento de la capacidad de amar, la cual depende tanto de las condiciones sociales como de las psíquicas.
4. Las perturbaciones de nuestra mente/cuerpo/alma son el resultado del caos(-) sexual que nuestra sociedad origina; caos(-) que pretende el sometimiento de las personas a las condiciones existente. Su propósito es obtener el anclaje psíquico que da rienda suelta a una civilización mecanicista y autoritaria. La pérdida de confianza en nosotros mismos es una de sus manifestaciones.
5. Bien sabido es que las energías vitales en circunstancias naturales se regulan espontáneamente.
6. El miedo a una vida libre e independiente transita sobre la angustia del placer (miedo a la excitación placentera); Base de las ideologías negadoras de la vida y sus dictaduras. Esta angustia es siniestra y atemorizante, y de ella extraen su energía individuos o grupos de ellos para llevar a cabo toda clase de represión.
7. Existe una coraza contra natura dentro de nosotros y contra la miseria social que nos rodea: la estructura del carácter de la gente de hoy. Esta coraza caracterológica es la base de la soledad, del desamparo, del insaciable deseo de poder, del miedo a la responsabilidad, de la angustia mística, de la miseria sexual, de la rebelión guerrillera impotente.
8. El origen de de la hostilidad para con lo que está vivo en las personas -y de lo cual se han alejado- es social y psicológico.
9. El goce natural: vivir en actitudes de irresponsabilidad e infantilismo.
10. El núcleo autoritario de la sociedad es la familia autoritaria, no el amor parental. El instrumento principal para formar el carácter autoritario es la supresión de la sexualidad en el infante y el adolescente.
11. La unidad de la cultura y la naturaleza del trabajo y del amor, de la moralidad y la sexualidad, que eternamente anhela la raza humana, continuará siendo un sueño mientras el hombre no permita la satisfacción de la gratificación sexual natural de parte de las existencias biológicas. Hasta entonces la libertad seguirá siendo una ilusión. Hasta entonces prevalecerá el aniquilamiento de la vida, sea en forma de una educación compulsiva, sea en instituciones compulsivas, sea en sacrificios estériles e inútiles de depresiones económicas inflacionarias con peticiones impulsivas de producción o sacrificios, o mediante guerras.
12. La sexualidad y la angustia son las direcciones opuestas de la excitación en el organismo biológico: expansión placentera y contracción angustiosa.
13. fórmula del orgasmo: tensión mecánica -carga bioeléctrica- descarga bioeléctrica - relajación mecánica. Esta demostró ser la fórmula del funcionamiento vital en general.
14. El hecho de que el hombre y la mujer sean la única especie que no cumple la ley natural de la sexualidad es la causa inmediata de una serie de desastres terribles. La negación social externa de la vida conduce a la violencia, así como a perturbaciones síquicas y somáticas del funcionamiento vital.
15. El proceso sexual, o sea, el proceso biológico expansivo del placer, es el proceso vital productivo per se.
16. La represión sexual, la rigidez biológica, la manía moralizadora y el puritanismo no están confinados a ciertas clases o grupos sociales. Existen por doquier.
17. En el campo de la higiene mental, trátase de la tarea ímproba de reemplazar el caos sexual, la prostitución, la literatura pornográfica y el gangsterismo sexual, por la felicidad natural en el amor garantizada por la sociedad.
18. La hipocresía moralizadora es el enemigo más peligroso de la moralidad natural. La hipocresía moralizadora no puede combatirse con otro tipo de moralidad compulsiva, sino con el conocimiento de la ley natural de los procesos sexuales.
19. La conducta moral natural presupone la libertad de los procesos sexuales naturales.

20. Es más fácil exigir disciplina y reforzarla con la autoridad, que educar a los niños mediante una iniciación gozosa en el trabajo creativo y la conducta sexual natural.
21. Es más fácil insistir en las manifestaciones de respeto y amor legalmente determinadas que conquistar la amistad mediante una conducta auténtica y decente.
22. Es más fácil vender la propia independencia a cambio de una seguridad económica, que llevar una existencia independiente responsable, y ser su propio dueño.
23. Sea cual sea el resultado, para las generaciones venideras, de las luchas sangrientas de nuestro mundo dislocado, la vida es más poderosa que todas las fuerzas negativas y todas las tiranías.

ArranCaos

Author: Ilá Al-wálad /

Una buena excusa para
sentarme sería no poder
ponerme de pie.

Y es precisamente eso
lo que me tiene viviendo
el regreso a las selvas
-de la extrañeza, el asombro
y el juguetón verdor encantamiento-
el húmedo crecer
las semillas de nuestros sueños.

Nada es verdad:
naturaleza exacta;
-pero hay certezas-
divina incertidumbre

Y de la mano a las dudas
desnudámosnos los
prejuicios para cantar
nuevamente al ritmo del sol

Como una mano amiga
que acaricia nuestro sexo
arrancándonos el murmullo
bendito del placer.


La Zona prohibida !!!!!!! The No Go Zone

Author: Ilá Al-wálad /


Hakim Bey




¿Es la teoría una bola de cristal? ¿Hay acaso magia en la teoría? (Originalmente la palabra quería decir “visión”, lo que ciertamente sugiere lo misterioso.) ¿Puede la teoría AnarcOntológica ser usada como una Ouija para predecir el futuro con el grado de claridad con que se describe el presente o se “predice” el pasado? ¿Están el espectácul-símul-mercantil-ismo en las últimas, como el “Marxismo” en los ochentas? ¿Qué los hará colapsar? ¿Qué con el “resurgir” de la ideología islámica unificada del “Sur”, o el cascabel mortal de la cultura? ¿La religión en general? ¿Los variados escenarios de Ciencia ficción? ¿La policía como el simulacro final del poder, el último órgano de desaparición? ¿La balcanización y limpieza étnica? ¿Es la teoría un oráculo que podemos consultar? ¿Podemos hacer algunas predicciones para el año próximo como las revistas de chismes faranduleros?

No veo al Capitalismo desapareciendo de la noche a la mañana como el Comunismo –es demasiado orgánico, demasiado conectado con “lo que realmente está pasando”. El Marxismo cayó porque entró en un estado de abstracción y denegación -fracasó al abrazar el espectáculo como el verdadero sitial del poder-, pero el capital no cometió este error. El capital se desintegrará o desvanecerá, mejor dicho, experimentará una súbita implosión. Los signos de la desintegración se harán más y más obvios para la experiencia y la teoría, pero no borrará el simulacro de la totalidad con ningún colapso “revolucionario”. El cristal comienza a desempañarse. De repente, un concepto: Triage social. De inmediato un corolario: la No Go Zone

El estado, siendo el último locus del mundo de la simulación, se verá forzado a practicar el triage social, dejando de ejercer control real sobre las zonas que caerán por debajo del nivel adecuado de participación en el discurso vacío. Zonas: clases, razas, grupos marginados, y hasta cierto punto, áreas geográficas concretas. Triage: paulatino e imperceptible desentenderse de los “servicios”, fundamental para la aparición de las NGZ’s donde el “control” se reduce a puro simulacro mediado (la tele como imán social). Zonas que han sido económicamente abandonadas (los sin casa, campesinos, trabajadores inmigrantes, los “beneficiados” socialmente) serán gradualmente eliminados de todas las otras redes de control del espectáculo estatal, incluyendo la interface final, la Policía. Por supuesto que oficialmente esta política no existirá y el estado/espectáculo continuará reclamando la jurisdicción y la propiedad de estas zonas –la autonomía política no será permitida, y el terrorismo ocasional será difundido para proporcionar un barniz de control/simulación. Pero ante la cruda realidad económica estas zonas tendrán que ser sacrificadas, como pasajeros arrojados de la troika de la historia a los lobos de la memoria.

De algún modo este proceso ya ha comenzado, los estudios demográficos vaticinan el futuro: -¿adónde están viviendo las clases? ¿Para dónde van?- Mike Davis ha analizado este movimiento en el microcosmo de Los Ángeles, donde un complejo patrón de triage y terror ya ha emergido, probando la condición de profeta visionario, de quien lee las huellas geománticas en los huesos de los edificios y en las entrañas del espacio urbano más que en los rasgos de animales o paisajes (de algún modo la cultura posee un inconciente que vomita signos mágicos y símbolos (no el humo de ofrendas al fuego, sino el de patrullas policiales ardiendo.) Creo que este proceso se acelerará hasta el punto en que se hará más obvio, en 5 a 10 años, esas porciones de “América” no estarán por mucho más tiempo en el mapa. Ellas no se “desarrollarán”, tampoco “consumirán”, y no serán más servidas por ningún decadente burócrata del espectáculo –servicio de impuestos internos, servicio de salud, policial/ militar, seguridad social, comunicacional y educacional. Estas áreas (económica-social-geográfica) cesarán de existir para cualquier propósito práctico del control. Las clases consumidoras abandonarán estas áreas y se mudarán “donde sea”, puede que social o geográficamente o ambos simultáneamente.

Habiendo sido seducidos por la mercancía, seremos abandonados por ella – o más que eso, “ellos” serán abandonados, en primer lugar los otros alienados que nunca han sido parte de ella. Interesantemente, sin embargo, estos “ellos” gradualmente serán más y más individuos y grupos que ahora piensan en ellos mismos como “nosotros” – los herederos del soleado y fantástico mundo burgués racional que el espectáculo continúa simulando y conservando –los que tienen “derecho”, los que están “seguros” y destinados a “sobrevivir”. La triage será practicada en estas zonas también. La grieta en el monolito se ensanchará, y muchos de “nosotros” perderemos el helicóptero de escape. Yo me podría mudar a Boulder o a Portland ahora, aferrarme a mis ingresos, sobrevivir como un licenciado payaso en el margen del espectáculo –y créanme que la tentación es suficientemente real. Esas NGZ’s no van ha ser muy confortables –no van a ser utopías- podrían incluso acabar gravemente como los estados de la Europa del este en el despertar de 1989. ¿Quién se ofrece de voluntario para vivir en Bosnia (o el sur de L.A.) sólo porque el desorden y la violencia pueden generar “libertades salvajes”, así como también pánico total y horror genuino? Como en el espectacul-simul-capitalismo por sí mismo, y el paso (¿quizá el final?) que viene consistirá en el Imperio de pura Velocidad –lo instantáneo de la tecnología comunicacional elevado al status de ser trascendente- (omnisciente, omnipresente, omnipotente): -una clase de Tec-gnosis en la cual el cuerpo (la tierra, la producción) “trascenderá” bajo el signo de un espíritu puro (la información). Esto revelará la patraña incurable de lo trascendente o totalitario de la mercancía: el desdoblamiento final del deseo, la absoluta fluctuación del significado –el lenguaje como prisión gnóstica, y la muerte como la última ganga turística. Las “líneas” de esta estructura ya han sido tendidas, y un mapa de estas líneas se transforma a sí mismo en un mapa del futuro, o por lo menos de la “historia” futura. Si estudiamos este mapa embriogénico u ontogénico, podremos ver claramente que el “sur” ha sido borrado del diseño, por un acto de cartomancia imperialista que niega el significado a las mismas áreas que han tenido negado el “acceso” a los enlaces comunitarios. El sur no entrará al paraíso de la información -la información es hielo glacial cristalino, mientras el sur es el reino del fuego y la bulla.

Y efectivamente el “Sur” es (o será) el cuerpo, el dominio de todo lo que no es pureza espiritual e información, todo lo pesado y mortal, -la esfera de la agricultura y la industria– los últimos oscuros vestigios del neolítico –de la producción (ese crudo obstáculo demiúrgico para la libre mutagénesis de los significados y el libre intercambio de emblemas e imágenes –de pura información). El sur “nos” proveerá de microchips y soylent green, así todos podremos estancarnos en la realidad virtual y descargar nuestras conciencias (¡que alivio!) en el software. Puede que la economía de la información ya haya empezado a cortar sus lazos con la economía material –no está para nada claro que ciertos tipos de “moneda” conserven alguna clase de relación – incluso una relación simbólica- con la actual riqueza social. Este es dinero “virtual”. En el contexto del especta-simulo-capital este dinero es hiperreal, y al parecer más poderoso que el dinero meramente real y aún atado al “principio material corpóreo”. En este escenario podremos finalmente “dejar a nuestros sirvientes vivir por nosotros” (Maldoror) mientras seguimos y nos sublevamos por algo mejor. La máquina no es nuestro sirviente (como algunos viejos escritores de ciencia ficción creyeron) sino nuestro parásito.

Entonces parte del norte desaparece en el Ciberespacio, dejando la otra parte desierta y privada de, NGZ’s, quiebre en el monolito. ¿Qué podría ser más natural que esto: –que el sur interpenetrase al norte como el moho a un trozo de pan? Los huecos y las grietas en el norte se harán más sureñas, más africanas, más latinas, más asiáticas, más islámicas. (P.K. Dick, un verdadero visionario gnóstico parece particularmente profético en este punto.)

Ahora la pregunta crucial: ¿Es posible imaginarse a las NGZ’s desempeñando una función liberadora? (¿De cualquier manera que no sea la reversión a la guerra primitiva, interesante quizá para algunos vikingos Nietzscheanos?) – esto es, ¿puede la NGZ jugar un rol necesario en la emergencia de la TAZ o incluso en la PAZ? ¿Representa la NGZ –de alguna extraña y paradojal manera– el renacer de la posibilidad de lo social?

Olvidemos la autonomía política –ni República del Bronx sur o estado libre del oeste de Wisconsin—ni enclaves libertarios o zonas anarquistas liberadas, ni ecotopía, ni Nueva África, etc, etc. El espectáculo (incluso en su último jadeo) destruirá implacablemente a cualquiera que amenace el monopolio de la autoridad espectacular. La TAZ, la clandestina tempo/espacial sociedad del festival, provee un modelo mucho más realista para la NGZ que el modelo de micronacionalismo. Lo importante es no levantar escudos ni alzar banderas –la imagen de la libertad (la libertad como mercancía) — pero la realidad de la libertad al nivel de cada día de vida. Podemos prescindir del emblematismo del poder por la posibilidad del poder en nuestros destinos (¡o por lo menos un fracaso no mediado!).

La sine qua non de la NGZ como un posible locus para la liberación consiste en la implementación de una economía adecuada para esta función; y la implementación de tal economía depende (por lo menos en parte) de una idea de lo social. Hasta el momento ninguna de estas etapas ha emergido, sino más que un crudo perfil preliminar – entonces aquí cambiamos el tono de este texto desde la predicción a la prescripción. Tratemos de imaginar qué podríamos hacer –ahora mismo- para tornar las NGZ’s en Zonas autónomas, y hurtar nuestra libertad incluso en el “infierno”, incluso del “Señor de las moscas”.

¿Es posible imaginarse una economía para las NGZ’s que se relacionase de algún modo (de incontables y complejas maneras) con la economía del Sur –la cual está ya empezando a aparecer en áreas marginales del Norte donde el control tambalea? No estoy totalmente seguro de lo que esto significará, pero me figuro un avanzado y “sin límites” estado de bricolage, no sólo de cosas, sino del sistema entero y sus fragmentos. Me imagino un sistema de comunicaciones alternativo, autogestionado y no jerárquico –lo que llamo una telaraña más que una red—la cual debe hacer uso de algunas ideas “cyberpunks”, pero sólo las pobres y toscas (y en serio, a la mierda con el “cyber espacio”, -¡Prefiero vivir en New Jersey!-. No sólo veo “trabajo negro” (un sutil arte en Italia) También “servicio negro”, “producción negra”, e “intercambio negro” usada en tecnologías “alternativas” (no sólo en el PC). Sospecho que tendremos una tecnología más humana que “verde”, más interesada en la agricultura o permacultura y en tecnología rústica ad-hocism que en los terrenos salvajes y en la ecología profunda. El aspecto verde de nuestra tecnología surgirá sin ninguna predilección sentimental, pero desde una ineludible lógica económica, la lógica “enferma” del bricolage y de la “pobre” lógica del reciclaje. Estas ideas no son específicamente utópicas en el máximo sentido del término, pero podemos aceptarlas como adecuadas al concepto de “utopian minimum” (Fourier) –y por esta razón, estas formas de tecnología implicarán por lo menos algunas satisfacciones –que no es para nada el caso de la economía mercantil (basada como es en el excedente de la imagen como máscara de la escasez de los bienes). Se ve que la economía no adherirá exclusivamente a ningún modelo corriente, tampoco al empresarial humanismo de los Liberales ni a la “Asociacional” estratagema del Socialismo, pero tramará una mezcolanza de trabajos cualquiera dentro de un muy ancho marco de anti-autoritarismo orgánico. La NGZ debe ser autogestionada en formas no jerárquicas, si no, caerá presa del fascismo-criminal o la pura entropía; al parecer no hay otras muy probables posibilidades, o por lo menos ¡muy apetecibles! Estamos mirando hacia el vacío del control –si no llenamos la NGZ con Caos positivo, se llenará con Caos negativo. Esta línea de pensamiento predice que la NGZ desarrollará por lo menos una forma “política”-la “milicia del pueblo”- la cual fácilmente puede también equivocarse (o devenir) comité de vigilancia. Sólo una economía que resista la jerarquización, no fuera de la convicción ideológica pero más bien fuera de la pura “voluntad de poder”, puede garantizar que la milicia popular no se convierta en la pandilla de la elite secreta. Una tarea vital en el presente: -imaginar y empezar a instalar las condiciones para semejante economía ya, en las áreas pre-NGZ donde ofrezca una función real.- ej. Proveyendo buenas cosas (como el preámbulo de la IWW las llama); y preparando la semilla de las nuevas relaciones incluyendo las (podridas) valvas de lo viejo, parafraseando el manifiesto Wobbly. En todo caso, el “sindicalismo” tiene futuro solamente en las NGZ’s, donde la producción sea realmente capitalizada directamente mediante el laburo y la acumulación simple, en parte, entre las ruinas de la temprana era industrial –Bayonne, New jersey, Detroit, Michigan, etc. –en donde primero florecerá toda la horrorosa fealdad de la NGZ. La misma verdad mantenida para todas las formas de radicalismo agrario. –eso es, futuro sólo en las NGZ’s rurales; -todo esto, como sea, no como un museo de lo social, pero como viviendo mutando (a la deriva) la práctica situacional o el bricolage nómada de los modelos sociales –experimentos de vida real basados en necesidades extremas y la obsesiva pasión por la libertad. Nadie arriesgará la vida de buena gana por mera ideología en la NGZ –pero la utilidad de ciertos modelos de utopía pueden ser probados.

No obstante, al hablar de tales modelos salta a la vista la pregunta por la idea de lo social, la cual es (de acuerdo con una muy perdida categorización) política o “religiosa”. Asumiremos que la NGZ ha abandonado –o ha sido abandonada por- lo político. ¿Puede ser que la idea apropiada de lo social para la NGZ sea de naturaleza religiosa? Lo menciono por dos razones: (1) la religión no ha desaparecido como lo predijeron los racionalistas y, (2) la religión ha probado ser una fuente poderosa de cohesión social, por ejemplo, en la historia de comunidades intencionales –más poderosa que la ideología política o que los planes utópicos. Hipotetizo la posibilidad y la realidad de un no-autoritarismo, autonomía, autogestión, y los aspectos no jerárquicos de la enorme complejidad que engloba la palabra religión –chamanismo, por ejemplo, a los múltiples e infinitos patrones en expansión del “paganismo”, en el cual ninguna cultura puede adjudicarse el monopolio de la interpretación, o incluso su hegemonía. No estoy diciendo que la NGZ debe ser “religiosa”, estoy diciendo que será “religiosa” y que es “religiosa” –y si creemos en el deseo de un potencial liberador de la NGZ, deberíamos empezar ahora a encontrar un lenguaje “religioso” que reflejara y ayudara a dar forma y a darse cuenta de ese potencial –si no, nos encontraremos con un “fascismo religioso” (fundamentalistas Xtianos tratando de dominar las NGZ’s) o con la espiritualidad de la entropía. Una buena razón, por ejemplo, para saquear en la historia del protestantismo los modelos radicales (Ranters, Cavadores, Antinomianos, etc.) sería para resucitarlos –y no simplemente para camuflarse. La tierra y las formas corporales de la espiritualidad (chamánicas, neo/paganas, AfroAmericanas, etc) –inmanentes más que trascendentes -enfatizando un existencialismo del trabajo no una Fe, por lo tanto éticalismo no moralismo
–tolerancia radical para todos los cultos (en el modelo “pagano”) –desconfianza en los modelos dualistas pero también en los mono-totalitarios, místicos pero no ascéticos, carnavalesco no expiatorio. Estos serían algunos de los modelos propuestos por nuestra forma de espiritualidad. Sin embargo, ni uno de lo medios establecidos de propagar una religión serán apropiados aquí. Tal como necesitamos ahora re-imaginar la “Economía del Regalo”, y también necesitamos re-inventar (e incluso fabricar) una “Espiritualidad de la libertad” relevante a nuestro futuro como habitantes de la NGZ –una espiritualidad “del día a día” en todo su sentido.

Pienso en ciertos viejos géneros de pinturas europeas que siempre me fascinaron cuando niño, que representaban campesinos o gitanos viviendo en las ruinas de algún desvanecido imperio, usualmente romano. Las imagines apelaban a un Bachelariano sentido de ensoñación y magia sobre ciertos tipos de “hogares”, ciertas clases de “espacios”. Me gusta la sensación de abandono implícita en la paradoja de las ruinas abandonadas alumbradas por bohemios abandonados, vidas lentas, violinistas Breughelianos y bailarines –el contraste de los pesados restos del desaparecido triunfalismo con la luminosidad y brillo de los nómadas. Más vale romantizar muy bien la NGZ como un posible utópico topos o sitio –pero otra vez, podría estar inclinado a defender el ocasional uso del romanticismo: -esos golpes desesperados. La NGZ está en marcha, nos atemorice o nos romantice.






Clar0!0scuro

Author: Ilá Al-wálad /


Por las noches cuando el viento no sopla tan fuerte el silencio es total, y nosotros salimos a caminar sin rumbo por las calles de esta ciudad cuesta arriba, que no se detiene ni se olvida y que de alguna manera nos lleva en sus entrañas sin contarnos hacia donde. Aunque sin duda el error fue guardar todo en el mismo lugar, si hubiese usado la técnica fragmentaria de almacenamiento las cosas no estarían tan para la cagada, y al menos hubiese podido salvar algunas partes, pero qué más da, echamos la suerte y nos dice avanza hacia atrás, re-evoluciona.


Debería presentarme al menos para hacerte más fácil y atractivo el conocimiento de mi persona, pero temo fallar también en esto, ¿es posible fracasar incluso en la percepción de uno mismo? porque dudo de mi propia conciencia que es como unos pantalones, todos la llevan pero se la cambien según se les viene en gana, hay muchas clases de conciencia para elegir en el mercado. Ya estoy harto de todas esas farsas, al carajo con las razones que me convocan a relatar este intento.

¿Es penoso o no, saberse un dividido en fractales rimbombantes? Pero lo mejor de todo es ser ese fractal rimbombante que es uno, único e incorruptible, siempre atento a las grietas del mundo para corromperlo, es que estamos con la mierda hasta el cogote y no veo por donde saldremos de esta letrina global. Hablemos de política, de sexo de religión o de fútbol, pero hablemos de algo sin pausas, lleguemos al origen del problema y volvamos, no nos desviemos en el camino, por favor, que me es imposible ya acostumbrarme al ritmo sobre cortado de las conversaciones cotidianas, pues resulta que uno nunca llega a nada, el que pregunta ya no está interesado en su respuesta, como si preguntar fuese un ejercicio de vanidad auto apelativa, preguntas porque sí, por sólo revelarte preguntón, sin interesarte en el intercambio, pues tu tienes tu verdad, ¿qué te importa la mía?

Llegaremos otra vez al límite y nos responderemos sin interpretar nuevamente ningún signo. Estamos hastiados, estoy hastiado, incluyo y excluyo sin más, soy parte al fin y al cabo del movimiento anónimo de los fanáticos pro desenfreno.

Estás perdido, no hay fuerza capaz de recogerte, de sacarte a flote, serás siempre el que pudo ser, y a quienes consideraste respetables te refregaran tu propio desprecio en el rostro. Has fracasado en todos tus intentos y ahora qué. Qué intentaras para salvarte del odio de ti mismo, fanático conquistador de inocentes descarriadas.

Es que de pronto dejamos de entretenernos, ¿qué nos pasó? La lucidez quizás, el ombligo temblando de augurios inhibió de alguna extraña manera nuestras aficiones descontroladas. Es que juntos éramos un solo descontrol, fiesteros de lo cotidiano, luciérnagas nadando en las copas bigoteadas de los ambulantes bebedores. Todos fuimos uno y ya ni los olores de antaño nos son familiares. Qué nos pasó, qué fue lo que perdimos que nos impidió encontrarnos, deshacernos en la sonrisa de la tarde y renacer con el sol cada mañana para festejar el cumpleaños de nuestra soledad colectiva. Da pena, pero lo que pasó pasó, y eso de que todo tiempo pasado fue mejor lo creo, sin embargo las cosas que hoy me pasan parecen mejores que las de ayer. ¿Confundido? Algo así, lleno de sentimientos que se han podrido de tanto callarlos, la falta de contacto con eso que afuera llaman la vida, ese barullo de sensaciones escurridizas, esas ganas de no ser más uno para abrazarnos al carnaval total. Nos amamos a pesar de la época, y sin embargo flaqueamos, aspirando a no perdernos en las ruinas de este instante que aquí, ahora, se esfumó.

Por lo visto desembarcamos nuevamente en territorio desconocido, empezamos otra vez con el mismo ritual de acomodo, buscar un lecho, un plato caliente, un bar y, esperar a que las preguntas vuelen a escrutarnos. Cansados de explicarle al mundo quien soy y de donde vengo, invéntome ahora otro yo para mí.

Tengo la sensación de que si floreciéramos en primavera las cosas cambiarían, para mejor. Extraño tanto ciertas ventajas de ser uno mismo, el estar enchufado en un mundo en que los pares te reconozcan y que sin mirarte adviertan los pasos comunes que nos encontrarán a la vuelta de la esquina bailando el Kloketen. Qué deciros ahora, que todo pasó, qué inventaros para capturar la atención que anhelo, qué manifestar cuando no fuimos partícipes del hecho consumado. Palabras como granos de arena que le dan sentido a la playa toda. La única posibilidad de hacer magia hoy por hoy.

¿Que cuál es la idea? ¿Recuerdas? Has un esfuerzo por reconectarte con la tierra, convoca a tus ancestros inmolados en la lucha fatal contra el destino, conmuévete otra vez, renuncia a la calma, muévete, corre, sumérgete hasta las jaibas. ¡Inmediatismo ya!

Sí, no lo recuerdo, la verdad es que nunca registro lo inmediato, pues para eso no hay tiempo y por lo demás no me atrevo a mediatizar mi intimidad más íntima, por lo general lo que se deja leer es mentira, el proverbio es claro, si quieres trascender no escribas nada, guarda silencio tu honestidad. La tentación es grande y las farsas muchas, para desmantelar los equívocos tendremos que volver a empezar.

Por la mañana nos levantamos temprano y nos fuimos directo a la caleta, a mirar el mar desde cerca, marea alta, casi marejada, la espuma perforando la roca. Luego paseamos, fumamos, callamos casi todo el tiempo, recorrimos el mismo paisaje, la misma panorámica diaria de una y otra vez pero esta vez si que era especial, no podemos describirla, pues no la registramos en nuestra memoria de puro concentrados que estábamos en vivir el amanecer maldito del último adiós. Hasta ahí llegamos, me fui sin mirar atrás, no sé por qué, por hacerme el fuerte, para ocultar las lágrimas, me gritó te quiero y cuídate, le tiré un beso de espaldas y todo empezó.

La traición porque sí

Author: Ilá Al-wálad /


The Gentle Art Of Making Enemies
F.N.M.


Recuerdo que cuando en la escuela estaba un día me contaron que un piño de compañeros se choreó la prueba. Obviamente era secreto y obviamente todos nos enteramos. El poroto me contó, porque él cachó el mote. Y cachó que no le querían pasar el material. Igual nosotros no lo necesitábamos porque le pegábamos a la historia, así que nos daba igual, incluso sentíamos lástima por la profesora porque nos caía bien. Igual el poroto les fue a pedir la prueba a los compañeros y se la negaron. Por qué, porque el poroto era cuático y no pescaba y les había declarado su odio desde mucho antes, aunque las rencillas estaban ya olvidadas. Igual el poroto se ofendió. Y me contó el cuento y decidimos sapearlos. Por supuesto que él no tenía el valor para semejante mariconada, así que fui yo quien abrió el tarro. Quién más, el admirador de Judas, el traidor por naturaleza, yo, fui y le conté a la profesora la fechoría de mis compañeros.

La pillé en un recreo y le dije profe, sabe, necesito hablarle, resulta que le robaron la prueba.

Así de simple.

El día del examen se notaba una tensión en el ambiente. Todos medio riéndose, medio nerviosos, se miraban. Yo no estaba ni ahí porque había estudiado sin la prueba que me negué a aceptar de la mano de quien antes se la hubo negado a mi amigo poroto.

Igual yo no soy tan hijo de puta como parece, la noche anterior llamé al Moreno para recomendarle que mejor estudiara para la prueba, no fuera a ser cosa de que alguien… y eso. Porque ese weón estaba a punto de quedar pegao.

Recuerdo los rostros de mis compañeros mirándose las caras una vez que la profesora repartió los exámenes boca abajo.
Tensión, como decía, yo muy serio y el poroto también. Aunque por dentro festejando nuestra venganza.

-Bien, pueden dar vuelta la hoja. ¡Que momento! ¿Cómo describirlo?

Yo me saqué un 6,0 en el examen y la profesora me regaló 0,5.

Supongo que hasta el día de hoy, todos piensan que el poroto los sapeó.

Bajofondo

Author: Ilá Al-wálad /


Caen las hojas, crece la maleza, los frutos se pudren en el suelo. Todo gira. Ciclos de vida, virtud y vicio. Está sentado a la sombra de una datura y sus pensamientos se incendian, pues quien nada teme ni busca perdón, ¿presa de qué extraño cavilar puede sucumbir? Descansa tranquilo, sabe que este tiempo le pertenece, pues disfruta plenamente de su voluntad desde aquella tarde en que se decidió por fin dejarse de tonteras y enfrentarse, claro que esta vez sin el afán de destruirse, sino más bien, de seducirse a concho para romper el cascarón.

Todo solitario es sospechoso, y el ejemplar que tenemos a nuestro alcance no escapa a la norma.

Es tarde y no se ha movido de la sombra. Sigue meditando extático por fuera, un puro caos por dentro, respira palabras y se hunde. Carne, fuego, prisa. Deudas. Decadencia, tiempo, salida, misterio. Tropieza con su yo ensanchado, se manda un gesto despectivo y lo reduce nuevamente a sí mismo. Vanidad, honor, orgullo, miseria. Un cuervo desciende por la nuez que ha perdido o que ha lanzado. Rapiñas, angustias, taras, desgaste. La buganvilla púrpura de enfrente lo distrae por un segundo, sus flores se deslizan por el tiempo cuales copos de nieve provocadores. Avalancha, enjambre, zumbido, súmmum.

La narración va suprimiendo lo narrado, la ascesis de su pensar se ahoga en una meditación sin sentido. Pero el estar le provoca estar, y persistir, corromper y silenciarse anónimo en la multiplicidad de identidades, ¿cuantos otros malignos amados idos? Sin embargo, la ausencia clama por piel y roce y fuego y el no contacto lo trae de vuelta a la realidad. Abre sus ojos y sigue allí, una flor medio roja medio blanca se desvanece en la inocencia que su belleza despotrica.

Entre el loco y el ermitaño hay un abismo en el sentido más satánico del término. La morada de las brujas lo llama, en le huerto crecen ratas y sapos, arañas y culebras, así como también extrañas especias para el deleite de los encantados. Manejan con destreza de malabarista y paciencia de niño hiperactivo el poder de lo desconocido.

Le hablan a Él, no puede ni debe negarse, y es perfecto por que las desea y sonríe maliciosamente mientras se busca en el espejo del jardín y se encuentra y es penetrado por una alegría insofocable. Todo esto en cinco segundos mientras se deshace del hastío andando por los extraños entrecruces que los diferentes planos de la realidad le permiten vivir.




Se reincorpora sin resentimiento y continúa podando criterios, destruyendo conceptos a la par que divisa más mugre que levantar y empacar para que sea retirada por el encargado municipal del aseo. La simpleza lo mima, y así, como en cinco segundos construyó cual diosa pagana un universo insolente, repite para sus adentros no pensar, no pensar, obrar por instinto, olvidar y estar.

Tomadura de Pello

Author: Ilá Al-wálad /


Esta vez trataré de ser honesto, tengo ganas de escribir un relato, un relato corto, tengo el tema. Tengo más de un tema, digamos, por ejemplo, me revuelve la cabeza trabajar una trama que disuelva el tiempo, como dice ludo, todos los días son lunes y los meses son marzo. Pero no sólo eso, pretendo escribir un cuento magistral, total, uno que sirva de ejemplo para jóvenes descontentos, que los conecte a la totalidad, que subvierta todos los valores a la vez, que sea imposible para la crítica, que llene de júbilo a los lectores, que los descoloque. Sí, lo sé. Mucha pretención para un aprendiz sin maestro, pero da igual, total, si los designios me han señalado a mí como el heredero milenario de la palabrería desbocada, debo confiar, sin más, en lo que salga.


Un niño visita un pueblo, un valle en los Andes, con su madre y su prima. El niño había estado un año antes en aquel lugar, con su primo y el hijo de su primo. Ahora recorre las calles con su madre, mostrándole los rincones en que estuvo, ¿no es hermoso? ¿No les parece una trama maravillosa? Un niño que recuerda lo que vivió junto a otro niño que no puede olvidar lo que vivió junto a los niños. Está retorcido no. Sí, pero sigamos.

Julio recorre nuevamente el paisaje que antaño albergó la algaravía paranóica de sus sueños. Está en la plaza, mira la pileta con los duendecillos y los pezcaditos de colores. Se se ve en el agua, oye voces lejanas, pide un helado. Lleva a su madre a la tienda y compran un jugo. Luego descienden por un callejón que desemboca en la isla, en aquella isla utópica en donde existió, alguna vez, una zona temporalmente autónoma. El viaje lo hicieron en bus, desde Valparaíso. Talasita llegó un día antes de la partida, con su mochila al hombro y un saco de dormir. Tiene 5 años. Julio se encargó de la tetera y la parrilla. Partimos, con rumbo fijo pero nomadeando. Al valle, al río. A la montaña.

La trampa del cuento es sencillamente compleja, un destino: Pisco Elqui. Un viaje que ocurre tres veces. ¿Han oído el acertijo del abuelo el padre y el hijo? ¿No? Que pena porque yo no me lo sé de memoria como para reescribirlo, pero ahí está todo. En ese acertijo está toda la magia del relato total que escribo.

El relato debería narrar el viaje de Julio(10 años) al Valle del Elqui. El primer viaje. Contar por ejemplo que acamparon en un erial sin pedir permiso, que por la mañana hicieron una fogata y cocinaron su propio pan –se puede aderezar con descripciones mínimas, como la recolección de la leña, el frío matutino, que si bien por la mañana está de día el sol no aparece hasta después de las nueve y media, debido a la altura de la montaña, etc.- que al otro día se fueron a un camping cerrado y que por casualidad se encontraron con el hijo del dueño, quien los autorizó a quedarse un par de noches sin pagar. Que ahí había un río canalizado para los viñedos del terrateniente, que lo usaron de tobogán. Que vieron una culebra dos veces, la culebra yendo río abajo la primera. La segunda culebra engullendo a un pajarito, también flotando río abajo, la persiguieron. En fin. La historia, o más bien las historias, el entrecruce de éstas, debe detonar en un momento en que todo pase y sea lo mismo al mismo tiempo. ¿Se entiende? La historia oculta debe aflorar por entre las matas, las malezas, del argumento. No se espere que todo sea claro a modo de coger la fruta del árbol. No. No puede ser evidente. Sabemos que el río fluye, pero no sabemos donde emerge la vertiente, y tampoco sabemos si en la vertiente o en el río está lo que buscamos, que sería el final desquiciador. La solución del acertijo. ¿Me siguen no? Recuerden que esto no es más que un gesto de abrupta honestidad, que por vez primera, yo, el elegido para contar esta historia, estoy dando las claves de la confección total de un texto total, en donde todo se entrecruza y todo se subvierte al final del cuento. Un cuento corto eso si.

Lo que de verdad no importa es el orden de los acontecimientos, pero debemos ser minuciosos, narrar todos los hechos para que aparezca claramente el significado del gesto escritural. Decíamos que mientras esperaban a orillas de la carretera por algún vehículo que los llevara a dedo hasta Vicuña, uno prendió la grabadora y comenzó un levantamiento. Un levantamiento consiste en recolectar lo que quiera decir alguien, imágenes orales de un personaje -por ejemplo. Las impresiones, las sensaciones, pensamientos, quejas, chistes, secretos. Así, la suma de los levantamientos generó una bitácora oral del viaje, que fue escuchada a la vuelta.

Durante la espera, llegó un tipo y dijo que si queríamos hacer una peguita. Qué hay que hacer. Levantar una tonelada de cemento dos veces, la paga era de diez lucas. Fuimos a ver. Nos pareció que era poco. Le exigimos cinco lukas para cada uno, se negó, amagamos con irnos. Está bien, empiecen.

Terminamos agotados, hicimos la pega en dos horas, luego cogimos un bus directo a P. Elqui. Esa anoche acampamos en un erial sin pedirle permiso a nadie, nos aseguramos que la carpa permaneciese invisible a los ojos de los comentarios y nos fuimos a tomar un vinito a la plaza. Al borde de la pileta.

La llevó al río, cruzaron el puente y ahí mismo quiso contarle que desde allí se lanzó al agua. La madre escandaliza lo recriminó. Pero cómo Julio, dónde estaba tu primo. No sé por ahí, con el italiano. ¿Y Talasita? No se tiró, le dio miedo. Si la madre hubiese visto, en todo caso, el río más arriba, a la altura de Cochiguaz, y se hubiese percatado de las peripecias que tuvieron que hacer para llegar al lugar de las fotos, y si hubiese presenciado el deslizamiento de J por la roca gigante, que casi le cuesta la vida, uff, nos mata a todos.

Hasta aquí todo bien. La narración debería empezar a conducir al lector hacia el final, pues nuestra intención es manufacturar un cuento corto, por respeto al lector de acuerdo con el escritor que huye hacia adelante. El problema es que según un par de próseres del relato, lo importante es visualizar el final del texto desde el comienzo. Saber desde donde empezamos y hacia donde nos dirigimos. Lamentablemente en este arrebato insólito de honestidad, carecemos de tamaño requerimiento. ¿Qué hacer entonces? Continuar, desde luego.

Meses antes del viaje, botado en la calle o en algún rinconcito de esos en donde se publican anuncios domésticos, como busco compañero de apartamento, necesito alguien que quiera pasear perro Grandanes o gato perdido, pelaje negro, ojos verdes, etc. J recogió un papelito con la siguiente inscripción : Se ofrece cuenta cuentos, chaman y charlatan locombiano. Come tres veces al día, bebe vino y fuma mucho. Interesados escribir...
No lo pensaron dos veces y mandaron a pedir a semejante criatura.

Les toco esperar, por cierto, más de la cuenta, pero a ninguno le importó, pues el paisaje era maravilloso, el viento fresco y cerca del río había bastantes higos secos que recoger. Se mojaron las patitas, llenaron las botellas con agua helada y continuaron sentados a la espera de que el brebaje hiciera efecto. A los noventa minutos comenzaron prodigiosas modificaciones funcionales de nuestras mentes. Y nuestro demente acompañante alzó la voz mirando a R directamente al corazón.

-¿Eres tú adivino? ¿Has anunciado eventos futuros mediante la lectura de augurios, interpretando sueños o trazando figuras en el agua? ¿Has adornado con guirnaldas de flores los sitios donde hay ídolos? ¿Has chupado la sangre de otros? ¿Has caminado durante la noche convocando la ayuda de los demonios? ¿Has bebido o se lo has dado a beber a otros para descubrir secretos o el lugar donde se encuentran objetos perdidos o robados?

Y R sin explicarse de a donde salieron sus palabras respondió:

-Me habría gustado, y estaba esperando … Aprendí muchas cosas acerca de mí mismo y de mi trabajo interior… Comencé a cobrar conciencia y era inconcebiblemente maravilloso percibirla y estar cerca de ella. El mundo estaba tan lejos de Dios, y todo era más importante que volver... Pero vi como creamos el fiasco nuclear para amenazar la existencia del planeta, como si fuera sólo a través de la amenaza de la aniquilación completa como la gente podría despertar y comenzar a preocuparse por los demás, una piedra, una flor, un insecto.Maravillosamente libre y despejado. Llegando a este punto R prendió fuego a una antorcha de palmera y se la pasó a J y este a M. Abrieron el círculo eternamente abierto y ausente, la comunicación total sin palabras, el imperio de Khaos, la re, la re, la realidad. Miraron la constelación del dragón hasta que la planta los poseyó completamente y el silencio desconocido de las alturas hechizó sus pasos y sus pensamiento y sus sentimientos sensacionales se desbocaron en una orgía salvaje con la prostituta del infierno, Ku, la mujer diablo del culto de la Serpiente Negra, quien los cuidó hasta que el sol los bañó de clara mañana recordándoles que el camino es lento.

El viaje es largo y las piruetas varias. Las paradojas se nos aferran y la lectura se hace cara a los ojos del que recuerda, ¿no es verdad acaso, que lo que llegamos a imaginar siempre existe, de otra forma, en otro lugar y en otro tiempo, nítido y lejano, igual que en sueños?


En el corner está tu suerte

Author: Ilá Al-wálad /


  • Lo primero que dijo fue: cuando vuelva a Chile me compro al toque su par de cañones, uno pa cada lao, shh, como están loh cabroh ahora, y a mí ya nadie me conoce. Luego prendió el porro y yo fumé hasta que la tripa se regocijó.
  • Manolete, el viejo, Manuel. Juega de líbero. Es bueno el hombre a sus cincuenta años. Corre todavía, la toca con clase, viene de Placeres. Acá lleva quince años, quince largos años de ilegal en tierra santa. En Chile nunca trabajó. Que de qué vivia, meneando anfetas.
  • -Cualquier monto, también su yerba, pero después esas pepas que le recomendaban al guaton para bajar de peso la llevahan. Así que asi. El tarro traía como treinta y yo las movía a gamba cada una. Me hacía cualquier monea. Pero teníai que estar vivo, no podí pedirlah siempre en la misma farmacia, no vih que tienen contáo cuanto tarro le venden a cada cual. -Con cheque médico.
  • Manolo es del puerto, de Valpo, de Placeres. Trabaja de albañil o algo así. Ayer llegaron los tombos a pedirle los documentos que no tiene y como buen chileno, saco su carné que le dieron en la embajada y tenga. -De Chile. -En Suramérica, al lado de Argentina, Perú y Bolivia. –Si. Ahora si que me fuí –se dijo antes- pero con eso se salvó.
  • De aquí se va a donde un camello a comprarse una barrita de hachís. Llegando a la casa comerá algo, se echará en la cama, se fumará otro weno viendo tele o alguna porno en dvd. Mañana por la mañana terminará el techo del local que compone.
  • Hace quince años que no vuelve, se ve bien, toadavía corre. Sale con una mujer ecuatoriana que cuida toda la semana a un muchachito con todos los males mentales que Ud. se imagine. Lo pasea en silla de ruedas por el parque, bien amarrado. Yo lo he visto, pero no le he hablado, no cacha una, pobrecita su madre.
  • Después de la pichanga, sin preguntarme, me invitó un completo en ayuya y su chela. Le agradecí de adentro. Si todo anda bien, lo veré el sabado a las tres, como siempre.

Madre Puertas Afuera

Author: Ilá Al-wálad /

Y bueno, hoy me encomendaron traducir una sinopsis de un documental y sus detalles filmicos. Como la traducción es mía, me apropio de la traición y publico. Pues no por escases de Músculos dejaremos de amar el ver fugarse los crepúsculos. Besos.



En 1990, Marisa Villozial de 22 años, recientemente divorciada y viviendo al borde de la miseria, dejó a su hijo de tres y a su bebita de casi un año junto a sus padres en Bolivia, para viajar al oriente en busca de nuevos horizontes. Pasó 15 años realizando uno que otro trabajo en Israel, mandando su salario a casa, siguiendo el crecimiento de sus hijos solamente por medio de periódicas llamadas telefónicas.

En febrero de 2005, Marisa regresa a Bolivia para reunirse con sus hijos y familia; para intentar convertirse en una verdadera madre. El retorno a Cochabamba fue muy emotivo y enojoso. Sus niños, ahora jóvenes de 16 y 18 años, reaccionaron bastante apáticos por no decir hostiles para con Marisa. Ambos insistieron en llamarla tía en vez de mamá, reusándose a escucharla o a pasar tiempo con ella. La casa soñada para albergar el reencuentro, con el dinero que ella envió, resultó ser no más que el esqueleto de una construcción. Con lágrimas en los ojos se dio cuenta del engaño: el dinero enviado a su padre había sido despilfarrado.

Pero la Telenovela no acaba allí. Marisa pronto se da cuenta de que sus padres están dispuestos a todo con tal de separarla del amor de su vida: Alfredo. Un trabajador boliviano en Israel, con quien vivió y trabajó durante siete años en Tel Aviv. Alfredo regresó seis meses antes, con el sueño de empezar una vida junto a Marisa en Bolivia. Sin embargo, los padres de Marisa se opusieron al romance, alegando que aquel hombre no es más que un engatusador tratando de apoderarse del dinero de una sola, y desesperada mujer. Los padres de Marisa le dejaron bien claro que si ella pretende vivir con Alfredo, mejor se olvide de su familia, hijos y las propiedades –la casa y un terreno que Marisa costeó y que están inscritas a nombre de su padre-.

Su primera semana en Bolivia la dejó destrozada, confundida, con el corazón partío y deseando no haber salido nunca de Israel. Nosotros decidimos volver en un año, en febrero del 2006, para ver si el tiempo ha tenido éxito en sanar el dolor, y si Marisa y su familia se han adaptado a las nuevas circunstancias.

El filme está compuesto de escenas documentales en tiempo real, con muy pocas entrevistas. Pudimos filmar momentos auténticos, tanto para ella como para nosotros.La variedad de escenas incluye la rutina diaria de Marisa en Israel, trabajando desde temprano en la mañana hasta tarde en la noche. Una última visita a la tumba de Cristo en Jerusalén, pidiendo la bendición de un cura que le prometió que el señor de Tierra Santa la acompañaría a Bolivia. Largas esperas en aeropuertos llenas de tensión, hasta que finalmente oímos al piloto decir "39 minutos para Cochabamba". En tierra, la reunión podría pudo ser feliz, pero su hijo no salió a abrazarla hasta que su abuelo se lo ordenó. Es entonces cuando nos percatamos que el encuentro no va a ser el clímax de la historia, tan sólo el comienzo. Ante la casa inconclusa y la gigantesca pila de ladrillos inútiles, su mirada se paralizó llenándose de lagrimas, mientras probablemente pensaba que nunca tendrá el dinero para terminarla y vivir en ella. Una fiesta de bienvenida en casa de Alfredo la encuentra sonriendo y bailando por primera vez después de mucho tiempo. El habla de sus sinceros sentimientos y de sus intenciones de conocer a los padres de Marisa, sin embargo, las sonrisas se congelan cuando oímos decir a la madre de Marisa que prefiere matarlo e ir a la cárcel antes de permitirle quedarse con su hija y su dinero. Ella lo dejó claro, ¿Alfredo o los niños?
En Cochabamba hay una estatua de Jesús Cristo; el Cristo de la Concordia, la más alta del mundo, a la cual sube en un día lluvioso para ver de cerca y buscar la tranquilidad y el consejo prometido en Jerusalén. Es allí donde termina la primera parte del filme.

Conocimos a Marisa diez años atrás. Ella limpiaba la oficina de la productora cinematográfica en la cual trabajamos diariamente. Ella, siempre callada y eficiente, siempre limpiando, siempre ordenadamente y plácida. Escuchamos rumores de que tenía hijos y de que mandaba la mayoría de sus ingresos a su familia en Bolivia. Pero nunca preguntamos. Quizás no queríamos saber. Al comienzo del 2005, Marisa nos contó que su tiempo en Israel se había acabado y que anhelaba su hogar y a sus hijos. Tal como nos narró su historia, su dolor y su anhelo nos quedaron claro, y nosotros como realizadores de cine, pensamos cómo el drama personal de Marisa podría tocar el corazón de tantos y desafiar la conciencia de quienes desconfían en la labor de los inmigrantes sin querer conocer el verdadero precio que esto conlleva. Su historia es una historia real del drama familiar que refleja los poderosos y dolorosos temas de la globalización: pobreza, preservación de la cultura, alienación y displicencia en la nueva economía global, así como la apremiante situación de los "temporeros internacionales". Creemos que su historia demuestra los extremos individuales ante la necesidad de salvar a sus familias –y a veces salvándose y perdiéndose ellos mismos en el acto.

Dos

Author: Ilá Al-wálad /

* *

Sinceramente, el estado de su salud no evoluciona. Digamos que aun se encuentra en el limbo, esperando que la luz del sol lo despierte. Fue una noche intensa, pero sin extravagancias, sólo que esta vez el éxtasis de su aventura lo encadenó al ritmo de los muertos.¿Qué de cuales muertos te hablo? Escucha.
Resulta que cada mañana, mucho antes de que te despiertes, ya están ahí, unas figurillas criaturillas venidas de otro mundo, vigilando el comportamiento de tus pasos. Te levantas y hacen un recuento a viva voz de tus quehaceres, de lo que debes hacer hoy en tu cotidianidad. Tú no te das cuenta, pero te hablan a ti, no piensas que los escuchas pero las vocecitas te llaman, te dirigen el ritmo, te advierten del tiempo desperdiciado en tus divagaciones. Van acomodando tu día a su antojo. Que pone a hervir agua para un café, que tienes hambre –te preguntan y tú respondes. Pues el café está listo, que vístete, que ayer dejaste pendiente tal cosa, que hace frío, que el día está húmedo como las comisuras de tus sueños, que el alba se aleja y ya se hace tarde.
Tarde para qué. Para iniciar el día. ¿Pero es que acaso el día no se inicia por sí mismo cuando la aurora se instala toda refrescante? Así fue pero ya no lo es más. Ahora hay que entenderse con el cronómetro que el tiempo es oro y no podemos desperdiciarlo en elucubraciones blasfemas. Al trabajo, cueste lo que cueste, aunque los huesos se retuercen pidiendo unos minutitos más de horizontalidad esponjosa. No, no hay tiempo, corre vuela salta a enfrentar tus responsabilidades.
Están golpeando la puerta y dejó lo que estaba haciendo hasta aquí. Se paró desganado y abrió.

-¿Qué pasa satanás, estabai durmiendo?
-Qué tal maricón, como estay.

Caminan hablando, toman asiento, la comadreja ceba un mate.

-Conchetumadre esta caliente esta wea.

Risas.

Bebe, se incorpora.

-Te traje un regalo- Saca del bolsillo una piedra con un sonrisa dibujada.
-Gracias, me hace falta, pues no sabes lo que me ha pasado.
-¿Qué wea?
-He perdido todo el material?
-¿Qué material, la novela?
-Si weón
-¡Puta que soy weón vo! ¿Y cagaste na que hacer?
-Nada
-Por algo será
-Eso espero, lo bueno es que no me queda más que empezar y olvidar el resto, seguir construyendo la ficción total dentro de la ficción total que es mi vida totalmente ficcionalizada.
-Eso yo lo he escuchado
-¿A quién?
-No sé, pero a alguien famoso
-¿Qué mierda es la fama, qué es lo que hace a alguien famoso?
-Yo creo que la cantidad de lectores
-Eso, exactamente eso es la fama, vo sos un genio weón.
-Gracias, es lo mismo que piensa mi madre.

*


No hay vuelta atrás, pensó, he cruzado el punto donde ya no hay retorno, he sido obediente y me he comprometido con un desconocido. He renunciado y ahora debo responder a mis obligaciones económicas de padre. Habrá que reducir gastos, y se rió otra vez diciendo; ¡como si gastara mucho!

Esa noche ambos soñaron. Uno soñó que orinaba en una noria contemplando desde arriba el reflejo de su figura que no distinguía, no se veía. Era de noche y él era niño. Meaba, desde la altura el chorro de su agüita amarilla se alzaba como una gran parábola enfrentando la caída, terminó por despertarlo abruptamente obligándolo a correr al baño. El Otro soñó que tenía una máquina para resucitar escritores. El escritor que el quisiera. La maquinita funcionaba como un traga moneda, sólo que en su interior no habían monedas, sino un espacio tipo ataúd en donde cave una persona de hasta un metro ochenta. Pensaba y pensaba a quien resucitar de su catálogo se escribidores muertos. Los dividía por áreas, filosofía, literatura, historia, etc. Su decisión resultaba difícil pues quería a un escritor que incluyera las virtudes y los defectos de sus favoritos. Quería al Súperescritor. Este era su sueño recurrente, de hecho el mismo lo diseñó. Con una extraña técnica que pulió desde joven, el hombre se concentraba y pintaba más o menos a su antojo los detalles, es decir la escena. Si deseaba soñarse en la intemperie lo conseguía sin problemas, también si decidía estarse en un bosque o en el mar, por ejemplo, soñarse con persona que el conocía, o construirlas físicamente al estilo de un cirujano plástico. Eso no. Da igual. Ambos soñaron esa noche y también durmieron profundamente.

Uno durmió como de costumbre en su casa junto a su mujer, la madre de su hija, a quien acompañaba hasta el jardín infantil a diario, luego caminatas por las calles del puerto desde Playa Ancha al Cerro Alegre.

El otro por su parte, durmió en la toma de la facultad de humanidades. Por esos días, como es sabido, en la Upla, donde estudiaba educación básica, se estaba llevando a cabo una peculiar toma. Y ahí estaba él. Acostado en una colchoneta y tapado con una manta que alguna de las chicas le había dejado sobre el rincón de siempre.

La toma de este año estuvo repleta de anomalías, por primera vez no eran los jotosos los que manejaban los hilos a su antojo, un conglomerado de gente no militante y algunos chicos del Frente de Estudiantes Libertarios (FEL) eran quienes agitaban y mantenían la toma, sin embargo los jotosos "participaban" –resistían- desde adentro, la base Frida Kahlo dormía también en la facultad, nos espiaban, nos carcomían.

Esta vez todo empezó cuando los compañeros de bibliotecología ya llevaban 11 días de huelga de hambre, en el aula magna de la universidad, en donde los visitamos para hacerles una entrevista.

Una Novelita Textimonial

Author: Ilá Al-wálad /


He estado escribiendo, o mejor dicho estuve escribiendo este texto, un principio de novela que le alcanzó para novelita. Pero en fin, un texto que comparto, ahora que ya me he desligado de su proceso creativo y lo he abandonado, pues me resulta mucho más facil desparramarlo... Aqui les va. Salud...!


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En un lugar de Playa Ancha, de cuyo nombre no puedo acordarme, va caminando personaje, dispuesto a todo, pero no sin antes echarse una cagadita, pues esta aprentando el culo para no evacuarse.


Nadie sabe cómo ni cúando entendió que trabajar era perder el tiempo. Un tiempo doblemente derrochado que podría ser vivido gratamente doblemente derrochándolo en el amor, en sus divagaciones, ensueños y vigilias, en sus placeres carnales y en sus pasiones. Así como los achaques del cuerpo en su conjunto, su cansancio y aburrimiento, sus crisis nerviosas y su dolor de espalda, ni modo, la jornada laboral continua desgastaba su genio y físico.

El amaba la noche. Desde pequeño llegó atrazado a todo. De pronto, no dejó de reflexionar al respecto. Se dijo, claro, mi tiempo libre, mi supuesto tiempo libre está condicionado a la maldita hora en que debo levantarme. Por eso no encuentro descanso.

Mientras todo esto ocurría transitaba desde su casa a la pega. Absorbido en una imagen inaprehensible: el paisaje a través de la ventana a la velocidad del autobus. Por lo que su desplazamiento no le reportaba esfuerzo pensaba. Hablaba con sí mismo, se iba conociendo y sostenía, de pronto, una sensación de impotencia y esperanza, una sensación medio extasiante que le decía: ¡Sí, basta!

-El trabajo es forzado y forzoso. Y me pagan por ello, es como comprar un caramelo, o un teléfono, como pagar la cuenta del agua, sí, una mercancía cualquiera, mi trabajo es el objeto de mí consumo, yo soy un maldito sujeto de consumo. Y comenzó a reir.

Sin duda que esta lucidez demencial y paulatina, que le fue contaminando como un cáncer de libertad, lo hacía sentirse más vivo.
Trabajar más es vivir menos -Se dijo. Levantose del asiento, paró la micro, se bajó. Prendió un cigarro, caminó unos metros hacia la plaza Anibal Pinto y se sentó a contemplar a Poseidón.

Ahí nos conocimos. Yo que venía con la chamanidad al máximo, me le sente al lado.
-¿Qué te pasa? Nada. Cigarrillo. Cojió uno. ¿Todo bien? Mejor que nunca. Me reí.

Nos presentamos, conversamos y creo que ambos quedamos entre shokeados y confundidos por este azar y las coincidencias sobre nuestras inquietudes.
¿Nos tomamos unas chelas? ¿A está hora? -Pensó unos segundos. Yo también. Vale, vamos.

Mira, le dije, robé este libro. Miró la portada y me lo devolvió diciendo que a veces le resulta increíble encontrar sus pensamientos en libros que él nunca ha leído. Tomó otro cigarro y ordenó otra chela.

Y entonces dijo, Estás de acuerdo con el plan. Sí. ¿Seguro? Por supuesto. Bien. Pues hasta mañana, ahora tengo que recoger a mí hija del jardín. Sólo debo organizar algunos cambios y ya. Llamame mañana como a las 10. Listo. Suerte.

Magia PsiKonomades

Author: Ilá Al-wálad /




Sermón Abstracto Tenue Ahora No


Desesperanza.
Desolación y Envidia.
Envidia de los árboles chiflándole al tiempo.
Otro que se mueve a mis espaldas inundándome de habladurías.
Destino transcrito en lengua muerta.
Palabras mágicas que conjuran el último dolor, el horror de ahora y aquí.
Recostado sobre el lomo de la araucaria herida, un territorio fuera del mapa que sucumbe a la desesperación del piñón.
Viejo y cansado de los mismos temblores, que el alma que la mente que la carne.
Perdido en el aullido de un selknam, que repara a su andar la matriz violada.
Fluidos cósmicos me saturan con su arrogancia, burlándose de la tentación maldita.
Abrazar las sombras para iluminarme, perdido desde entonces en el bostezo infame de la creación.

Hay luz en el cuarto.
Se expande la imagen.
Se fractaliza el sentido.

Va perdiendo la realidad su dominio sobre mí.
Enloquezco al imaginarme,desnudo, frágil, arrogante de arrojo.
Senil como la carcajada desdentada, avanzo, sin rumbo, soy el camino.
La niebla que embriaga la nostalgia absurda, el desparramo derrochando al equilibrar las fuerzas.
Hormigas biónicas seduciendo el resplandor de la indiferencia, que nos separa, cual frontera flotante en la conciencia de la ilegalidad.

Absorto; pero comprimido.
Deshecho; pero mutante.
Excluido al fin, para renegar la posición del ojo, que vacila sublimado por el murmullo de mis fecas.

Ahogado; pero lascivo,
a la espera del orgasmo indómito de la serpiente emplumada, más allá de las aureolas, el horizonte tambalea.
Y lo busco esperanzado en perder el asombro.
Mi mentir mi condena, aunque esté todo permitido, aunque el abrupto apócrifo no designe al dios de las nubes, anticipo en las formas condensadas la materialización de mí afán ausente, y desde luego, sucumbo al aullido de los babas.

Una prioridá fulgurante, el anhelo por recuperar el ritmo, una pérdida contenedora, la matriz de la madre entrañable.
Nuestra pasión por la danza sostiene las esperanzas de los magos anfibios.
El sol, meditando las horas, vomita su canto extendiendo la peculiaridad, la vida rebosante, los abismos del quinto ojo masturbándose.

Volver, desde adónde al mundo perdido, desde los reparos y las quejas, desde el descontento abrumador del llanto lactante, volver, enloquecidos de futuro, sodomizados por el destierro y la brújula sobrecogedora que oculta el sur.

Ahora, los escucho, ahí vuelven a danzar, miserables, lamentan su suerte, añoran la cloaca descolorida, la celda inconciente, la máscara superflua que los ha aburrido tantas veces, a mí de mí mismo, sentimiento hermafrodita, llueve.

Nos bañamos en las aguas del canal rojo, sacrificamos uñas y pelos por el pellejo de la roca, y sin embargo el mismo llanto, de aquí a las carcajadas sometidas, a nuestra emancipación encerrada en el espejo, basta, ya no veo, el flujo me arrastra a lo profundo, la miseria ser encierro, de ser parlante y burbuja represora.
Automutilante aliento, inspiración malévola que denigra el herpes fálico, que se ahoga en la impotencia al penetrar su vacuidad.

Delirante, al acecho del hechizo ignoto, no sé bien de donde viene este quehacer, y si lo sé lo escondo, no se supone que tenga que decirlo, aunque la palabra hechice, desmiente siempre el último sentido, pues ya está desparramando su semiótica menstruación, y alabámosla, cuando no adula las arcas del dios de la especulación.

Sin el mapa decantamos náufragos, sin las horas duendes empeyotados, hasta el fin.
Deambulamos por los pasillos en llamas, aquellos donde la locura se revuelca salvaje, deambulamos niños lobos hombres sin limites, y ahí nos embriagamos hasta las vísceras, hasta la palpitación uterina de nuestras vanidades ausentes, despegamos para asirnos uno, en uno, unicidad ninfómana nosotros, sin prisa y mal aliento, detenidos en las fauces del proyecto fuga, la reconquista del juego.

Y si cantáramos los cántaros quebraríamos, y todo lo que carga el pagano transvestido, la sotana fétida del padre vuestro, apátridas desbocados, regalamos nuestra alma a la pachamama y sus diosas todas.

La muerte en la carne no la sentimos, pues no nos importa corrompernos al corromper corrompidos, pues el poeta cantó aun suplicante suplicando suplicar, las fobias de la cripta, descubrímoslo y qué, qué hubo, viento seco humo estelar, cósmica semilla en su pureza, la caída y elevarse en nuestra Re-evolución.

Llévense la civilización a otra parte, para nosotros verde, verde otra y más veces por siempre ya.
Llévense su estigma necrófilo, la muerte no es mujer, aunque no la encontremos entre tanta falsedad y mentiras.
Divagamos ciegos y sordos, guiados por los suspiros del viento, susurramos nuestras quejas a las entrañas de la tierra, sembrando el caos en húmedo nido, para recoger mariposas resonantes.

Grita y no cubras tu boca, no te mientas, despierta y desniégate, sujeto, a tu conciencia eliminas, y los culparas a ellos, que no existen, por incluirte en su cuenta capital.
No esperéis premios ni castigos, ni eternidad ni exito, la verdadera verdad está oculta a los ojos del que investiga y piensa.

El paraíso es nuestro, acércate, soy-otro-tú.